Con el paso de los proyectos, no hay duda que los directores Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett disfrutan cada vez más la combinación de terror exagerado, el body horror y los litros de sangre, pero no solo eso, sino que lo hacen de forma sobresaliente y divertida. Abigail es un entretenimiento mayúsculo con giros de trama totalmente inesperados y actuaciones muy poderosas, en especial de Alisha Weir, quien poco a poco se consagra actoralmente.

Un grupo de secuestradores tiene la misión de raptar a una niña llamada Abigail (Alisha Weir), pues al parecer es hija de un poderoso hombre de negocios. Una vez que encierran a la niña en una casa, la misión continúa pues deben cuidarla por 24 horas para obtener el pago. Sin embargo, en el transcurso de la noche, miembros del equipo comienzan a aparecer muertos y la razón es que Abigail no es quien piensan que es. 

Olphin y Gillett saben muy bien cómo enganchar al espectador desde la primera secuencia, en este caso, el secuestro de Abigail; lo hacen a través de una atmósfera de suspenso, acción y la divertida interacción entre los personajes. Está tónica se mantiene activa y en plan ascendente el resto de la cinta. 

El nivel de creatividad de los autores llega a su punto más alto cuando, después de presentar escenarios con atmósferas atrapantes para cada una de las muertes de los secuestradores, algunos se convierten en vampiros y todo se vuelve una carnicería; persecuciones despavoridas por la casa, espacios y artefactos destruidos, heridas casi mortales que juegan con un poco de body horror y muchos litros de sangre. Cada una de estas muestras de elocuencia son acompañadas por el score de Brian Tyler (Scream 6): una mezcla entre música clásica (presente en las coreografías de ballet que envuelven a Abigail) y de suspenso; la utilización de la música es fundamental para enfatizar la evolución de la antagonista, así como aderezar los momentos de persecución y violencia física.

Alisha Weir se consolida en esta película. Después de demostrar sus grandes capacidades dancísticas y de canto en Matilda, de Roald Dahl: El musical, aquí interpreta a una longeva vampira de manera espectacular, tanto a nivel físico, mediante sangrientas coreografías de ballet, como vocal. Antes de la revelación de su identidad, Weir genera ternura al mostrarse como una niña asustada, pero al momento de su destape vampiresco, y en especial durante una escena en la que está encerrada, es intimidante en cada uno de sus diálogos amenazantes y agresivos.

Pero la actuación de Weir no es la única a resaltar, pues ella encabeza a un ensamble actoral sobresaliente conformado por Melissa Barrera (Carmen), Dan Stevens (Godzilla y Kong), Kevin Durand (Instinto peligroso), Kathryn Newton (Ant-Man: Quantumania) y Giancarlo Esposito (Tortugas Ninja: Caos Mutante). Es notoria la química entre todos los actores; cada uno tiene su momento de gloria y juntos hacen que la comedia fluya.

Los efectos visuales y en especial los prácticos van de la mano con el diseño de producción liderado por Susie Cullen (Mujercitas) para resaltar la atmósfera de la película. Litros de sangre falsa que salen como explosión rocían a los actores y a las habitaciones de una casa gigante convertida, a la postre, en una jaula que es, a su vez, un patio de juegos para Abigail. Una de las escenas más impactantes de la cinta es apoyada por la potencia de los efectos prácticos y el diseño de producción en conjunto: cuando el personaje de Newton cae a una alberca llena de cadáveres y se baña en una especie de mucosa; una escena incómoda que se puede casi oler y que genera terror por la grotesca decoración y la despavorida reacción de Sammy. La producción le sacó todo el jugo, o sangre, a los 28 millones de dólares de presupuesto. 

Los directores Olpin y Gillett siguen en plan grande, pues Abigail es una experiencia fársica y fabulosa para los amantes de lo vampiresco, la sangre y la incesante acción absurda. Una hora y cuarenta minutos de pura diversión, momentos grotescos y actuaciones muy sobresalientes. ¿Qué más sorpresas tendrán en desarrollo estos dos directores? 

“Abigail” ya está disponible en cines mexicanos.