Han habido varias películas sobre profecías que llevan a la perdición del mundo: Hereditary, The Omen, Rosemary ‘s Baby e incluso la reciente Venus son algunos ejemplos. Estas películas, aun cuando ponen la acción sobre el drama, tienden a ser serias o a ver la maldad que busca traer el infierno a la tierra como algo terrible. Everyone Will Burn (o Y todos arderán), del director David Hebrero, inteligentemente toma esta idea y usa la comedia, el melodrama y la exageración para plantearnos una interesante pregunta: ¿qué tal si el mundo que se va a destruir no vale la pena ser salvado?

María José (Macarena Gómez) está a punto de quitarse la vida, pero de repente recibe la visita de una misteriosa niña, Lucía (Sofía García). Cuando una serie de desgracias empiezan a ocurrir en el pueblo en el que vive, los habitantes de éste se convencen de que la llegada de Lucía está relacionada con una antigua profecía sobre el fin del mundo, y están dispuestos a hacer lo que sea para evitar que se cumpla.

El término camp a veces es usado con mucha ligereza para referirse a cualquier tipo de melodrama, pero en el caso de Everyone Will Burn el adjetivo está perfectamente empleado. Los elementos usados por la película no dejan duda de la intención de exageración estética y narrativa que nunca se toma muy enserio: los créditos escritos con letra garigoleada dorada; la música abrumadora a todo volumen compuesta por violines, piano y hasta voces de coro; los colores vivos y saturados; y, como cereza del pastel, la histriónica actuación de su protagonista.

Macarena Gómez (La piedad) se entrega por completo a los gritos, llantos, risas malvadas y desesperación exagerada que su personaje requiere. Sin embargo, esta extravagancia no evita que nos muestre el alma lastimada de María José: la actriz sabe en qué momentos dejar al descubierto el dolor del personaje para conmovernos y hacernos empatizar con ella pese a lo horrible de toda la situación.

El guion del propio Hebrero y Javier Kirán es igual de atascado: un culebrón de relaciones, envidias, triángulos amorosos, engaños y secretos se van revelando de forma entretenida para mantener sorprendido al espectador. Aunque se trata de una película sobre el fin del mundo a manos del mismísimo demonio, hay una gran dosis de humor negro que le da un tono muy distinto a la solemnidad propia de este tipo de historias. 

Otro gran acierto diferenciador es que Hebrero nos pone del lado de María José y Lucía, las supuestas encarnadoras del mal, pues todo el pueblo está compuesto por hipócritas moralinos y detestables. El director usa el contexto rural para mostrar cómo este entorno religioso es el verdadero infierno, cómo María José ha sido alienada y maltratada por estas personas que usan la religión como excusa para creerse moralmente superiores y poder agredir a todos aquellos que no se alinean a sus preceptos, sobre todo el personaje de Tere (Ana Milán), la insoportable esposa del alcalde.

Con una estética que recuerda a las película de Technicolor, una ambientación atemporal que da la sensación de estar viendo un cuento macabro y una mitología enigmàtica que no se nos explica por completo, Everyone Will Burn es tan entretenida como original. Su tono estrambótico tal vez sea difícil de asimilar para algunos al inicio, pero si te sumas a su extravagancia seguramente tendrás una experiencia muy divertida.

“Everyone Will Burn” o “Y todos arderán” estará disponible en cines estadounidenses el primero de diciembre y en plataformas digitales el 5 de diciembre a través de Drafthouse Films. En España está disponible en Filmin.

Imagen de portada cortesía de Drafthouse Films.