La gran documentalista austriaca Ruth Beckermann (Mutzenbacher) nos lleva a una escuela primaria en Favoriten, un distrito vienés con alta actividad inmigrante, para sumergirnos en una experiencia sencilla pero entrañable: el seguimiento de un grupo de alumnos y alumnas de primaria a lo largo de casi tres años. 

En Favoriten, Beckermann nos permite observar con lujo de detalle cómo este grupo de niñxs aprende sobre el mundo, sobre sus propios defectos y la manera de superarlos, todo de la mano de una inolvidable guía, la señorita Ilkay Idiskut. Ver la metodolgía de enseñanza de esta maestra te llena de esperanza: con mucha sensibilidad y paciencia, pero también un toque perfecto de rigor, la maestra siembra pequeñas semillas de compasión, autoestima y sabiduría en cada uno de sus alumnos.

Da la impresión de que la señorita Idiskut siempre está en control de la situación y no importan los problemas que ocurran entre sus alumnos, desde bullying a la niña nueva o un compañero parlanchín que no deja concentrar a nadie, ella siempre sabe como apaciguar las cosas. Además, su capacidad para abordar temas complicados es tremenda: les platica sobre guerra, migración y roles de género con mucho tacto, siempre invitándolos a opinar y, lo más importante, a pensar.

De manera involuntaria y como probable producto generacional, algunos alumnos demuestran actitudes sexistas e incluso racistas, y es admirable la manera en cómo, sin darle nombre a la problemática o regañar a alguien, la increíble señorita Idiskut los invita a reflexionar sobre todas esas conductas: les hace pequeñas preguntas para que cada uno piense en sus acciones o ideas, y así puedan comprender cuáles son sus consecuencias en los demás. 

En un punto del filme, Beckermann le entrega celulares a la clase y el resultado es mágico. Vemos, por ejemplo, a las niñas entrevistar a su maestra, escena que de manera indirecta nos permiten conocer un poco de ella más allá del salón de clases. También entrevistan a otros compañeros para intentar entender qué es la cultura, un fascinante ejercicio que obliga al espectador, mientras ve a estos niños de distintas religiones y orígenes usando playeras de Fortnite y Naruto, a también pensar en su propia definición de cultura.

La gran edición se mueve con fluidez entre sujetos, temas y ocurrencias que van más allás del salón de clases, pues mediante visitas a una mezquita y reuniones de la maestra con los padres, Beckermann también nos permite aprender de manera orgánica sobre el sistema educativo austriaco, el rol de la religión en la infancia y la realidad de la clase laboral en Favoriten.

Es difícil no enamorarse de un filme con tanta esperanza y empatía, uno en donde tenemos un lugar en primera fila para presenciar el milagro de la educación, pero no una educación arcaica como la que muchos tuvimos, sino una que se centra en la empatía y el raciocinio. Este grupo de niños inmigrantes tal vez todavía no comprende la dura batalla que les espera allá afuera, en una sociedad desigual y cruel, pero al ver Favoriten te queda la impresión de que las enseñanzas de la señorita Idiskut les servirán para enfrentar cualquier obstáculo que la vida les ponga enfrente. Y es que los conmovedores últimos minutos nos permiten ver que, sin importar las calificaciones, todos se llevarán a casa un aprendizaje que los marcará de por vida: la fuerza del amor.

“Favoriten” formó parte de la sección Artists & Auteurs de CPH:DOX 2024.