Sara (Sanna Sundqvist) está a poco de dar a luz cuando su marido muere de un infarto en la noche. Sola, abrumada por su suegra (Ia Langhammer) y con un hijo pequeño (Amaël Blomgren Alcaide) a quien cuidar, no tiene idea de qué hacer. Eso es, hasta que un día su hermana Linda (Charlotta Björck) regresa a su vida tras una larga ausencia. Esta es la trama de Gracias, lo siento, de la directora Lisa Aschan, una bonita historia elevada por sus dos protagonistas.

Con una fotografía y score sencillos que no llaman la atención sobre sí mismos, la película cuenta la historia de estas dos hermanas que se reencuentran a partir de la tragedia. Sin ser particularmente memorable, la propuesta técnica cumple con el propósito de contar la historia sin distraer o caer en la apariencia televisiva plástica de varios dramas de la plataforma, como Un maridaje perfecto.

La directora deja el peso de la película en sus actrices, las cuales consiguen elevar el material convencional. El personaje de Sara es una mujer desconfiada y de emociones contenidas, cuyo rencor por el mundo se ve mezclado con lo abrumador del luto y el embarazo. Sanna Sundqvist consigue traerla a la vida sin convertirla en alguien antipática o distante. Aunque en un inicio puede parecer fría, hay momentos clave de quiebre emocional donde la actriz muestra las fisuras y heridas de Sara, los cuales resultan conmovedores justo por cómo Sundqvist ha mantenido los sentimientos al límite.

Por su parte, Charlotta Björck tiene la tarea de interpretar al polo opuesto: una mujer que se preocupa tanto por los demás que descuida su propio bienestar. Linda quiere estar para los demás, pero este exceso de empatía a veces choca con su miedo al conflicto, lo cual acaba por lastimar sin querer a su hermana. Björk es un encanto en pantalla, uno puede entender cómo Sara baja sus defensas ante su cariño, pero no por ello la actriz oculta las inseguridades del personaje. Ia Langhammer también hace un buen trabajo como la suegra que trata desquita el dolor por la pérdida de su hijo con su nuera.

El guion toca los puntos comunes en este tipo de historias: las fricciones entre las hermanas, los monólogos en los que expresan qué resentimientos traen y los momentos bonitos de reconciliación. Sin embargo, cuando la trama se desvía de esta estructura, como la inclusión de un novio de Linda que pretende ser un estereotipo cómico, se siente un poco fuera de tono.

Gracias, lo siento es un drama ligero con toques de comedia que toca de forma empática la importancia de la familia en momentos de dolor, así como el poder del perdón. Su forma convencional es compensada por sus dos actrices y un tono ligero que la hace bastante llevadera pese a lo triste del tema.

“Gracias, lo siento” está disponible en Netflix.