Hummingbirds nació luego de que los productores Jillian Schlesinger y Miguel Drake-McLaughlin descubrieran un cortometraje realizado por Silvia Del Carmen Castaños y Estefania Contreras en un festival de cortos estudiantiles. Ambos productores les dieron carta abierta a las jóvenes realizadoras para rodar un filme de cualquier cosa que quisieran. El resultado es un documental frenético y colorido con tintes de slice of life sobre sus vidas como inmigrantes, la lucha por sus derechos y el constante miedo a un futuro incierto.

La cinta sigue a Estefania y Silvia, dos mejores amigas que viven en la ciudad de Laredo y pasan sus días jugando bingo, manejando por las calles vacías, protestando contra la patrulla fronteriza, vandalizando señales pro aborto o contemplando la existencia a orillas del río Bravo; ninguna de las dos puede salir de la ciudad, son inmigrantes ilegales y están en espera de obtener la ciudadanía estadounidense y una tarjeta de trabajo, sin embargo eso no las detendrá para pasar un verano lleno de momentos memorables. 

La dirección de ambas amigas, ayudadas por los codirectores Miguel Drake-McLaughlin, Diane Ng, Ana Rodriguez-Falcó y Jillian Schlesinger, es un elemento medular para la película, pues la presencia de la cámara y el equipo de documentalistas no se sienten como elementos disruptivos para capturar con autenticidad la vida cotidiana de ambas protagonistas: no se intenta adornar ni exagerar nada, ellas simplemente se paran frente a la lente y dejan que todo fluya, las conversaciones, sus sentimientos, la naturaleza, todo. Esta aproximación más natural a la hora de filmar le beneficia mucho a la película, ya que si el espectador desconoce que se trata de un documental fácilmente podría pensar que está viendo una ficción. 

La experiencia de ver Hummingbirds es similar a leer el diario íntimo de otra persona. La cinta no tiene una estructura narrativa tradicional y más bien sigue a Silvia y Estefania en distintas situaciones a lo largo del verano; algunas son buenas, otras no tanto, en ocasiones ambas nos comparten algo de su talento artístico (Silvia escribe canciones, saca fotografías y es tatuadora, mientras que Estefania escribe poesía) o la alegría de celebrar el cumpleaños de un amigo. Al inicio puede resultar extraño saltar de una cosa a otra una y otra vez, pero lentamente sus aventuras, conversaciones y carcajadas nos hacen sentir parte de toda la diversión.

La película está filmada con cámara en mano, recurso fundamental para brindarle al espectador una experiencia inmersiva y permitirle sentirse parte de este grupo de amigas. La edición es rápida y ayuda a darle fluidez a la cinta: lo que podrían ser una sucesión de viñetas inconexas se convierte en un ágil carrusel de fotografías, esto construye un retrato de dos personas sumamente creativas intentando hacer sus sueños realidad.

Pese a la aproximación juguetona de las realizadoras, Hummingbirds no es solo risas, también hay espacio para los momentos serios. A lo largo de la cinta se hace énfasis en la rapidez con la que tuvieron que crecer y enfrentarse al mundo, ninguna de las dos disfrutó su infancia debido a su situación migratoria: Silvia, por ejemplo, relata cómo cruzó el río Bravo en hombros de su madre; Estefania, a su vez, recuerda cuando fue recluida en un centro de detención para migrantes lejos de sus padres. Hacia el final del filme, las dos comentan jamás haber recibido juguetes en Navidad debido a la falta de dinero en casa. Todos estos momentos son impactantes, pero ellas no se victimizan ni buscan generar lástima en el espectador: estos acontecimientos forman parte de su vida pero no las definen.

Hummingbirds es un remolino de recuerdos, experiencias y sensaciones que Estefania y Silvia nos invitan a compartir con ellas. Cada instante es especial y celebra su juventud. Aunque parecen estar en un limbo, tanto por su edad como por su situación migratoria, ninguna se inmuta o se deja vencer. A través de sus imágenes, los poemas de Silvia y las canciones de Estefania, las realizadoras le dan voz a la libertad que vibra en su interior como un colibrí ansioso por alzar el vuelo y no volver jamás al mismo lugar.

“Hummingbirds” tuvo su estreno en Estados Unidos el 21 de junio y ya está disponible para streaming en PBS.