La adolescencia es una etapa complicada en la cual a uno le cuesta encontrar su lugar: a veces, la búsqueda de identidad lleva a ocultar quiénes somos por miedo a no pertenecer. Esto se acentúa cuando tu cultura o raíces son diferentes a las del resto, pues todos te ven como alguien extraño y ajeno. Ese temor es retratado por el director Bishal Dutta en No lo abras, una película de terror con un valioso mensaje social.

Samidha (Megan Suri), quien prefiere que le llamen Sam, es una estudiante de preparatoria estadounidense, hija de migrantes indios. Ella trata de encajar en su escuela, por lo que hace de lado las conexiones con sus raíces, entre ellas a su antigua amiga Tamira (Mohana Krishnan) y su propia madre (Neeru Bajwa). Sin embargo, cuando Tamira se acerca a pedirle ayuda, ambas chicas discuten y liberan una entidad demoniaca en el proceso.

De forma similar a Get Out, Nanny, Under the Shadow y Master, Bishal Dutta construye el terror a partir de especificidades culturales para dar un comentario social. En este caso, se trata de lo difícil que es para Sam encajar y definir su identidad indio-americana: ella tiene varios amigos en su escuela, pero es a costa de que la exoticen y de renunciar a cosas como la lengua de sus padres, su comida o sus tradiciones. El monstruo en cuestión es un reflejo de todos esos miedos e inseguridades que se guarda y que se la comen por dentro.

Sin embargo, la analogía y planteamiento de la película carece completamente de sutileza, algo que reduce la tensión. Los misterios detrás de la entidad maligna, por ejemplo, son revelados de golpe a través de diálogo expositivo. Las microagresiones ý dificultades por las que pasan Sam y Tamira también son obvias, como una chica pidiéndole a la primera que diga en hindi (que ella llama “hindu”) que son mejores amigas mientras la graba. Sin embargo, estos aspectos no son llevados a un nivel más profundo y se quedan un tanto en lo superficial: dicha amiga, por ejemplo, ya casi no vuelve a salir y no tiene incidencia en la trama pese a esta importancia inicial.

Al decirnos exactamente qué quiere decir, el guion de No lo abras no deja espacio a la interpretación o el misterio. A veces ser tan explícito funciona, sobre todo para gente que nunca ha tenido que pasar por estas situaciones; el problema es que incluso los elementos paranormales son tan literales que parte del enigma que provoca el terror se disipa. Películas similares como Brujería u Under My Mother’s Skin balanceaban lo obvio de sus temas sociales con elementos de terror ambiguos, cuya mitología queda un poco al aire para provocar intriga. Acá en cambio todo es explicado, mostrado y digerido, lo cual deja al espectador en una situación muy pasiva frente a la obra.

La ambientación es muy buena y la película encuentra formas ingeniosas de jugar con el monstruo: hay un uso interesante de sombras y siluetas, así como con el miedo a lo invisible (un poco como It Follows). El terror es más efectivo y llamativo mientras menos se ve de la criatura (sobre todo en el segundo acto), pues, además de la incertidumbre que genera, se pueden hacer conexiones entre la entidad y los conflictos de la protagonista.

Megan Suri (Missing) es una muy buena protagonista que logra mantenernos interesados incluso cuando el guion pierde un poco el camino. Su angustia adolescente es creíble, así como su miedo. Sus escenas con Neeru Bajwa (Maa Da Ladla) son el corazón de la historia. Ambas actrices consiguen vendernos esta complicada relación madre/hija y su desarrollo pese a la sobresaturación ocasional de elementos.

No lo abras a veces se traiciona a sí misma por no confiar a su audiencia y explicarse de más, pero su contexto cultural y actuaciones la mantienen a flote pese a sus defectos. Además, su discurso sobre la asimilación cultural y los efectos psicológicos que tiene en los jóvenes es muy valioso. Es un debut prometedor para Bishal Dutta, quien sabe manejar bien los elementos visuales para crear atmósferas terroríficas, esperemos que su próximo proyecto cuente con una historia que pueda aprovechar mejor sus talentos.

“No lo abras” se encuentra disponible en cines mexicanos.