El fútbol es un deporte maravilloso que nos puede regalar grandísimas alegrías (o corajes). Esos 90 minutos son como un hoyo en el tiempo en el cual podemos olvidarnos de todos nuestros problemas y sumergirnos en la pasión, decepción o fervor de apoyar a nuestro equipo favorito. A veces distracciones como el fútbol son muy necesarias para escapar de la negra realidad que nos rodea. Esto es algo que el cineasta cusqueño Franco García Becerra plasma en su largometraje Raiz (Through Rocks and Clouds) que tuvo su estreno en la sección Generation Kplus 2024 de la Berlinale 2024.

Perú está muy cerca de clasificar al Mundial de fútbol por primera vez en décadas y Feliciano (Alberth Merma), un niño pastor de alpacas, no podría estar más emocionado. Vive en un poblado remoto con su familia y además de pastorear, pasa los días jugando y platicando con su perro Rambo y su alpaca Ronaldo. Entre el fútbol y sus amigos animales, Feliciano no dimensiona lo complicadas que están las cosas a su alrededor: una empresa minera amenaza con envenenar el agua, destrozar el ecosistema y cambiar el modo de vida de la población.

Aunque Feliciano solo tiene la mente en el Mundial y en darle un peinado futbolero a su querido Ronaldo, los problemas que azotan a su comunidad lentamente comienza a afectarlo también a él. ¿Tendrá algo que ver Auki Tayta, espíritu del lago que parece estar enojado con lo que le está ocurriendo?

Raíz no está nada alejada de la realidad. Al igual que otros países en Latinoamérica, Perú se ha visto fuertemente afectada por la minería y la destrucción ambiental que viene relacionado a ella. Además del reciente cortometraje (finalista al Oscar) Wings of Dust que documenta la lenta muerte que está sufriendo un poblado a causa de una empresa minera, casi semanalmente nos encontramos historias sobre el rápido avance de la minería ilegal y la deforestación en el país. 

Aunque abordar esta gris realidad ambiental pudo haber hecho de Raíz una película deprimente, García Becerra y sus guionistas Annemarie Gunkel y Alicia Quispe manejan el tema con ligereza, sensibilidad y un toque de realismo mágico, pues debemos recordar que todo esto lo vemos a través de los inocentes ojos de un niño soñador. 

Además de darle un sabor original y cultural a esta historia ecológica, los elementos de fantasía le dan un empujón al filme justo cuando el ritmo comienza a flaquear o los sentimientos de impotencia amenazan con apoderarse de todo. Con ayuda del gran diseño sonoro, estos momentos están dirigidos de manera muy inteligente, pues existe cierta ambigüedad que enriquece la experiencia.

Hablada en quechua, la película fue filmada en la provincia de Quispicanchis y la fotografía de Johan Carrasco se encarga de subrayar la imponencia y belleza de su naturaleza; los planos panorámicos de las increíbles montañas, lagos y pastizales son utilizadas para eclipsar a los personajes. Este elemento es un recordatorio de lo que está en juego: la destrucción de estos escenarios milagrosos y los animales que viven en ellos. No es casualidad que a lo largo de la película podemos apreciar un trato amoroso hacia los animales que habitan esta historia. Su vida es valiosa y también está en riesgo de desaparecer como consecuencia de las actividades nocivas para el medio ambiente.

El manejo del tema del fútbol es también destacado, pues si bien el deporte es retratado como un generador de emoción y sueños, también es una herramienta de manipuluación y distracción. Aunque un partido de fútbol sea capaz de darnos una alegría inmensa, al fin y al cabo no va a resolver los verdaderos problemas que están allá afuera. Esta dualidad, así como los toques mágicos y la tremenda actuación de Alberth Merma, hacen de Raíz una cautivadora experiencia ambientalista que logra llenar el corazón con su manejo animalista y al mismo tiempo generar enorme impotencia por su acertada representación de los estragos del capitalismo desenfrenado.

“Raíz” o “Through Rocks and Clouds” tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Berlín 2024.

Imagen de portada cortesía de THE PR FACTORY.