Tras deslumbrar con la galardonada “A Sun”, el cineasta taiwanés Chung Mong-Hong aborda las consecuencias de la pandemia del COVID-19 desde una perspectiva humana, reflexiva e íntima en su nueva obra “The Falls”.

La historia sigue a Pin-Wen (Alyssa Chia), una madre divorciada que sufre un ataque psicótico poco después de que su hija adolescente Xiao Jing (Gingle Wang) es obligada a entrar en cuarentena debido a un posible contacto con COVID-19.  

En varios momentos de su primera media hora, Chung Mong-Hong parece orientar “The Falls” hacia un thriller centrado alrededor de una madre cuidando a su hija. Sin embargo, el director delicadamente deja esta noción, asienta el tono en drama y hace un cambio de roles en donde Xiao Jing se ve obligada a madurar y cuidar a Pin-Wen, quien tras pasar tiempo en un hospital, intenta readaptarse a la sociedad con el apoyo de medicamento.

A diferencia de narrativas más directas o hasta irresponsables sobre los estragos psicológicos del COVID-19, “The Falls” se toma su tiempo para explorar la ferocidad con la que el aislamiento puede lastimar psicológicamente a un ser humano y, por ende, a las personas que le rodean. El director nunca hace un espectáculo de la pandemia, de hecho llega un punto en el que finge olvidarla completamente, pero su presencia ahí está ya sea en el azul (muy parecido al color del tapabocas tradicional) del toldo que impide la entrada de luz al departamento, o en una conversación entre madre e hija, ahora marcada por la incertidumbre.

La película está lejos de ser perfecta, pues su ritmo lento y duración de dos horas definitivamente prueban ser un desafío. El trabajo de fotografía de Mong-Hong (sí, le tocó triple labor) es generalmente exquisito, pues ayuda a crear intimidad con las protagonistas o darle atención a detalles enriquecedores, pero también llega a distraer debido a la abundancia de movimientos. Lo mismo pasa con el score original de Lu-Ming Lu: aunque es uno de los mejores de este 2021, también llega a ser utilizado de manera impertinente.

Las cruciales actuaciones protagónicas ayudan a llevar a “The Falls” por buen camino. Alyssa Chia ejecuta un trabajo pesado y transformativo en donde debe pasar de impetuosa a emocionalmente sumisa, pero en algunas escenas su interpretación cae ligeramente en territorio explotador. No hay peros con Gingle Wang, quien plasma en pantalla un marcado cambio emocional de cuidada a cuidadora; es una actuación profundamente sensible teñida por comprensión y madurez. Fenomenal.

El nombre de “The Falls” (cascada) no es casualidad. El director maneja una narrativa con ocasionales y violentos cambios de ritmo que imitan la fuerza de una cascada y rompen con el ritmo lento del desarrollo. Los momentos finales del filme representan la caída de agua más dramática e impactante. Aunque este desenlace, abrupto y aparentemente aleatorio, probablemente sea motivo de controversia, funciona para aterrizar con fuerza el mensaje de Chung Mong-Hong: disfruta de cada segundo a lado de tus seres queridos y exprime cada interacción con tanto amor como sea posible.

“The Falls” es un filme que toca tópicos de salud mental con sensibilidad y crudeza. A través de él, Chung Mong-Hong busca que recuperemos esas conexiones y pequeños detalles que nos hacen humanos. 

“The Falls” formó parte del programa Special Presentations de TIFF 2021.