Las elecciones presidenciales estadounidenses cada dia están más cerca, y con ellas el miedo a que se repita el asalto al Capitolio ocurrido el 6 de enero de 2021. Investigaciones posteriores, así como algunos largometrajes, han demostrado que fue un intento coordinado y premeditado por desestabilizar el sistema democrático estadounidense. Con esto en mente, War Game, de los directores Tony Gerber y Jesse Moss, nos trae una propuesta provocadora: comprobar qué tan preparado está el gobierno si este incidente se repite con más fuerza.

Un grupo de funcionarios de las últimas 5 presidencias, de ambos partidos, se reúnen en una simulación que recrea los acontecimientos del 6 de enero, pero tomando en cuenta la radicalización de ciertos elementos de la milicia, quienes pueden cambiar de bando hacia los grupos de extrema derecha causantes del disturbio. El equipo tiene 6 horas para evitar el caos sin derivar en un golpe de estado o histeria colectiva en el país. Todo lo observado se desarrolla en tiempo real sin un guion previo, las decisiones y complicaciones se dan de forma inesperada para emular lo más posible la realidad.

Jesse Moss ya abordó antes un ejercicio similar en Boys Sate, y varias de las características de este documental se repiten acá: ciertos conceptos solo quedan claros si tienes conocimiento previo de la política estadounidense (como los puestos de las personas retratadas o términos políticos), las secuencias actuadas son interrumpidas por entrevistas con los involucrados y la conclusión no es tan potente como la premisa prometería. A mí que me gusta muchísimo el tema me atrapó desde el primer momento, pero si no es algo que te interese tal vez sea un poco complicado de seguir.

Sin embargo, a diferencia de su trabajo anterior, el enfoque es mucho más universal. Esto es gracias, curiosamente, no a lo ocurrido en el cuarto de guerra, sino a las entrevistas al grupo encargado de simular el bando radicalizado, conformado en gran parte por exveteranos de guerra. En estos testimonios se pueden encontrar las motivaciones que hacen vulnerable a este grupo a ser captados por líderes extremistas, quienes le ofrecen una solución y esperanza ante un estado indiferente. Además, observamos a detalle los métodos usados para apoderarse de la presidencia, como la desinformación a través de redes sociales o las herramientas de villanización del estado.

Tanto la música, la fotografía y la edición le dan a la película un tono de thriller, donde la tensión se incrementa paulatinamente, sobre todo gracias a la ambientación con clips de noticieros simulados y de la toma del Capitolio original. Esto hace el documental bastante entretenido y nos da una idea de lo que está en juego.

War Game es un interesante ejercicio cuya forma nos transporta al escenario deseado por sus directores. Sin embargo, si bien explora a detalle su premisa, se siente demasiado local a ratos, y también algo hipócrita si se tiene en cuenta el papel de Estados Unidos en la desestabilización de la política de otros países (como brillantemente lo mostró recientemente Soundtrack to a Coup d’Etat). Si te interesa la política estadounidense, en especial los acontecimientos del 6 de enero, no te lo puedes perder. Si te es indiferente, probablemente no cambies de opinión después de verlo.

“War Game” tuvo su premiere internacional en CPH:DOX 2024, en la sección Urgent Matters.