En los años 90, Klaudia Reynicke abandonó Lima junto a su familia como consecuencia del violento e incierto panorama social, político y económico. Décadas después, la directora examina la carga emocional de tener que dejar atrás tu tierra y a tus seres queridos en Reinas, largometraje que compite en la sección Dramática Mundial del Festival de Sundance 2024.

La historia sigue a dos hermanas, la adolescente Aurora (Luana Vega Sousa) y la pequeña Lucía (Abril Gjurinovic), mientras se preparan para dejar Lima e irse a vivir a Estados Unidos con su madre (Jimena Lindo). Para ello necesitan la firma de su mentiroso y ausente padre Carlos (Gonzalo Medina), quien ante la inminente partida de sus hijas desesperadamente intenta reconectar con ellas.

Reinas tiene algunos elementos autobiográficos tomados de las experiencias de Reynicke creciendo en Perú durante los turbulentos años 90 que estuvieron marcados por violencia, colapso económico y crisis políticas.

“Mis recuerdos están ahí: muchos apagones, habían meses en los cuales había toque de queda, claro, todos estos recuerdos son el Perú que yo viví, entonces, para mí, querer hacer una película en Perú también era esto, era volver a reencontrar el Perú que yo dejé porque al final es el Perú que yo conozco. Necesitaba profundizar en eso y de alguna manera Reinas me lo permitió”, nos platicó Klaudia Reynicke previo al estreno mundial de la película en Sundance.

Sin embargo, la cinta no está enfocada en las crisis por las que atravesó el país sino en el aspecto humano y emocional de tener que abandonar tu país cuando eres muy pequeña para comprender con totalidad lo qué está ocurriendo. La resistencia a decirle adiós a la casa, a la abuela (interpretada por una magnífica Susi Sánchez), a los amigos y a los novios. 

La extraña relación entre las hermanas y su padre Carlos es el corazón del filme. Es la última oportunidad para intentar conectar con esta especie de deconocido que no para de decir mentiras; Carlos es un personaje fascinante y multifacético que, detrás de todos sus inventos, esconde nobleza y amor. Esta dualidad es plasmada de manera extraordinaria por Gonzalo Molina.

“Para Carlos yo necesitaba a esa persona que tuviera ese tipo de doble energía, pero sobre todo una persona que quieres aunque diga mentiras y sea pesada, que le perdones todo: tiene un carisma, algo muy cálido. Cuando conocí a Gonzalo charlamos, y dije ‘¡Es Carlos!’”, nos contó Klaudia.

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“Reinas” | Alva Film, Inicia Films, Maretazo Cine

En la entrevista, que puedes leer aquí abajo, platiqué con Klaudia Reynicke sobre el aspecto autobiográfico de Reinas, la naturaleza atemporal de la historia, la actuación de Susi Sánchez, el debut de la brillante Abril Gjurinovic, el balance del contexto histórico y más.

Reinas se siente como una memoria, Hay cierta nostalgia en cómo se retrata los años noventas de Lima, existen elementos autobiográficos en esta historia, ¿no es así? 

Sí, hay elementos autobiográficos. Yo me fui a los 10 años de Lima para venir a vivir a Europa, a Suiza, con mi mamá y mi padrastro porque la situación estaba bastante mal y el hecho de tener que irme es lo más autográfico, pero obviamente todo el resto es inventado. Los sentimientos son de verdad, la historia es inventada. 

Y bueno, para la gente que esté leyendo eso, que no esté familiarizada con la historia de Perú en los años noventas, ¿nos puedes contar a grandes rasgos qué pasó y por qué decidiste situar tu película en ese punto, además del aspecto autobiográfico?

En Perú, a partir de los años ochenta hasta el inicio de los años 2000, hubo una situación muy complicada en la cual el gobierno y diferentes grupos como el Sendero Luminoso y el grupo Túpac Amaru comenzaron a crecer mucho, a pelear y a hacer guerras entre ellos y también sobre toda la población. Luego todo el aspecto socioeconómico fue fracasando. 

Primero el terrorismo estaba en las afueras, en la provincia, pero fue creciendo y comenzó a llegar a Lima. Mis recuerdos están ahí: muchos apagones, habían meses en los cuales había toque de queda, claro, todos estos recuerdos son el Perú que yo viví, entonces, para mí, querer hacer una película en Perú también era esto, era volver a reencontrar el Perú que yo dejé porque al final es el Perú que yo conozco. Necesitaba profundizar en eso y de alguna manera Reinas me lo permitió. 

Además, es un momento que, yo creo, da vuelta no sólo en Sudamérica, sino en el mundo entero. Muchos países en Sudamérica y en Centroamérica están bien diez años y después [Con las manos simboliza a un avión que cae]. Entonces, es algo que siempre regresa. Tener que irse porque las cosas están mal es algo que continúa y, pues, esos años fue Perú, ahora son otros países y al ver que es una historia que se repite continuamente, era importante para mí hablar de ese tema: lo complicado que es irse, pero no en el sentido físico, sino el mental. Aunque alguien no te esté apuntado una pistola a la cara, la partida es algo complicado de gestionar cuando eres niño o adulto.

Y dentro de todo este duelo de irse, está el personaje de Carlos que es tremendo, es lo que acá en México le llamamos un “chorero”. Se inventa todas estas cosas, es un soñador, pero en el fondo es una persona noble que quiere conectar con su familia. ¿De dónde salió este personaje, cómo fue el proceso de escribirlo y cómo fue trabajar con Gonzalo Molina para traerlo a la vida?

Gonzalo Molina es realmente una persona increíble. Para Carlos yo necesitaba a esa persona que tuviera ese tipo de doble energía, pero sobre todo una persona que quieres aunque diga mentiras y sea pesada, que le perdones todo: tiene un carisma, algo muy cálido. Cuando conocí a Gonzalo charlamos y dije “¡Es Carlos!” porque él es una persona súper entusiasta, pero claro, en los momentos negros te da pena. Fue divertido crear a Carlos. Aunque no es exactamente él, sí está inspirado en mi padre biológico que es una persona muy creativa [ríe]. Me divertí mucho con Diego Vega, con quien coescribí el guion, al crear este personaje y sus fabulaciones.

También en el elenco está Susi Sánchez, que es magnífica y acaba de ganar un Goya por Cinco lobitos. ¿Cómo fue ese proceso de casting? ¿Cómo fue tu relación con Susi? ¿Cómo se unió a ese proyecto?

Yo tenía muchísimas ganas de trabajar con ella. Le mandamos el guion, hice un encuentro en Zoom con ella y nada, le había encantado el guión. Dijo: “Yo esta película quiero hacerla”. Y yo, bueno, feliz. Recibió su Goya y dos días después estaba en Lima con nosotros, fue algo súper apresurado.

Susi es una persona increíble, muy modesta, muy simple, ha sido realmente increíble trabajar con una persona que da tanto, es muy generosa con su arte y con su trabajo. La verdad todo el grupito ha sido un sueño para mí porque cada uno le dio su propia carne a personajes ficticios que estaban en papel, que estaban en un guion, pero que siempre quedan ahí. Estas personas ––Susi, Gonzalo, Jimena–– aportaron cosas muy personales que yo creo que hicieron crecer a cada uno de los personajes de Reinas y le dieron esa fuerza. También la relación entre Susi y las niñas durante el rodaje era muy bonita y creo que eso se siente en la película.

¿Cómo fue trabajar con elenco juvenil y en particular la debutante Abril Gjurinovic?

Yo estaba buscando a una niña sin mucha experiencias ni en cine ni en televisión –sobre todo en televisión porque es otro tipo de lenguaje– entonces quería encontrar personas frescas. Después de hacer mucho casting durante, creo que más de un año debido al  COVID, los casting managers la vieron en un centro comercial de Lima, ella estaba con su papá y ahí la invitaron a pasar. Ella estaba viviendo en Bruselas, entonces pudo venir acá a Suiza e hice un casting con ella en físico. Abril es una niña con un carácter muy fuerte y muy afirmado, pero a la vez tiene algo muy dulce, y yo creo que eso es lo que crea esta magia. Imagínate, tener 11 años y ser protagonista sin nunca haberlo hecho. ¡A mí me parece increíble! Teníamos una coach, Alexa, que fue increíble, pero estas dos niñas, sin realmente tener experiencia, ¡lo profesionales que fueron! A veces teníamos que rodar toda la noche y nunca se quejaron. Era muy bonito, claro que las cuidamos muchísimo también porque son niñas. 

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“Reinas” | Alva Film, Inicia Films, Maretazo Cine

La película está envuelta en una sutil atmósfera de miedo debido a la situación de violencia que ya platicamos, pero a pesar de estar siempre presente, no es una atmósfera sobrecogedora que te distraiga del núcleo familiar.  ¿Cómo planteaste desde el guión insertar todos estos detalles, como el pietaje de televisión, para situarnos en este punto histórico de miedo, sin distraernos de la historia principal?

Creo que es un balance muy claro. Mi intención desde el inicio no era hacer una película que hablara ni del Sendero Luminoso, ni de la parte política de Perú, sino que hablara de este contexto que duró muchísimo tiempo, y que era un contexto simplemente aceptado, o sea, la gente seguía con su vida, y eso es lo que vemos en la película. 

¿Cómo se hace cuando se vive con esto por tantos años? Se tiene un poco de cuidado, las fiestas son adentro, no se puede salir, entonces yo creo que dar, por algunos momentos, estas pequeñas claves que te dicen lo que está sucediendo, era importante. Es algo que Diego Vega y yo vivimos en esas épocas. Los adultos hablaban de esto constantemente pero a nosotros, los niños y los adolescentes, no nos importaba en absoluto, lo único en lo que pensábamos era: ¿hay fiesta? ¿no hay fiesta? ¿Y este chico? Era lo único que existía, un poco como Aurora y Lucía. La forma más orgánica para crear el balance era simplemente ponerlo en el cotidiano, como cuando están viendo Alf o el noticiero que dice que explotó algo.

¿Cómo manejaste el proceso de edición junto a Paola Freddi? ¿Qué desafíos hubo en ese proceso?

Yo creo que, por lo menos en mi experiencia, el montaje es el momento más intenso y más difícil del proceso de hacer una película. La escritura es difícil, sufres y dura tiempo, pero no es ese tipo de intensidad. En el rodaje estás con toda la adrenalina, solo puedes concentrarte en lo que está ahí. En el montaje ya no puedes ir para atrás. Ya está escrito, ya está rodado, tienes lo que tienes y basta. Yo creo que es absolutamente esencial poder encontrar un colaborador o una colaboradora de montaje que entienda la visión de base de un autor. Porque sin eso puedes malograr o no darle la fuerza a un proyecto. Paola Freddi me conoce súper bien. Ella también montó Love Me Tender, que es la película que hice antes de esta, y también toda una serie que hice en Suiza. Nos conocemos muy bien y sobre todo tenemos una amistad que ayuda muchísimo a poder respetar. Además, por mi parte, aprendo mucho de ella, pues tiene mucha más experiencia de cine que yo. Yo creo que Paula, una vez más, ha sido mi gran fuerza porque me empujó a poder respetar mi visión. Y esa es una de las cosas más complicadas de hacer, sobre todo cuando hay dinero, tienes productores, tienes gente externa que comienza a decirte “no, yo pienso así”, “no, cambia esto”. Pues no. Tener una aliada, tener a alguien que esté contigo en estos momentos es la cosa más importante. 

“Reinas” tendrá su estreno mundial en la World Cinema Dramatic Competition de Sundance 2024. Puedes seguir a Klaudia Reynicke (@klaudiareynicke) en Instagram para acompañar el camino de la película por festivales.