Vamos a platicar sobre las maravillosas nominadas al Oscar 2024 a Mejor Sonido, categoría que, en particular este año, es una prueba del poder e importancia de este elemento en el quehacer cinematográfico.

Nominados a Mejor Sonido 2024:

  • The Creator – Ian Voigt, Erik Aadahl, Ethan Van der Ryn, Tom Ozanich y Dean Zupancic
  • Maestro – Steven A. Morrow, Richard King, Jason Ruder, Tom Ozanich y Dean Zupancic
  • Mission: Impossible – Dead Reckoning Part One – Chris Munro, James H. Mather, Chris Burdon y Mark Taylor
  • Oppenheimer – Willie Burton, Richard King, Gary A. Rizzo y Kevin O’Connell (CAS, MPSE)
  • The Zone of Interest – Tarn Willers y Johnnie Burn (BAFTA)

El equipo de sonidistas de The Creator, que incluyó al dos veces ganador del Oscar Ethan Van der Ryn (The Lord of the Rings: The Two Towers), se enfocó en crear una atmósfera de “futurismo vintage” que mezclara sonidos naturales con tecnológicos, algo muy adhoc con el espíritu guerilla del rodaje y dirección de Gareth Edwards en más 80 locaciones sudasiáticas. Crearon sonidos para armas, vehículos, robots y los simulantes de la película; estos últimos eran un reto importante, pues dado que son robots conscientes, que piensan y sienten, era necesario obtener el balance entre algo sintético y creíble.

El representante musical en esta carrera al Oscar 2024 a Mejor Sonido es Maestro. Bradley Cooper enlistó al equipo de sonido que lo apoyó en A Star is Born, con la adición de lujo del editor Richard King, 4 veces ganador del Oscar. Para Cooper era importante capturar la música en vivo durante la gran escena en la Catedral de Ely, así que el equipo saturó todos los instrumentos con micrófonos y cuidadosamente mezcló todo en posproducción con el objetivo de crear inmersión, que sintieras que estabas ahí presente para ver el magistral performance de Bernstein. 

Tom Cruise quería un sonido “visceral” en Mission: Impossible — Dead Reckoning Part One y su equipo respondió implementando una atmósfera idónea para darle vida a espectaculares escenas. La pelea en los callejones de Venecia, por ejemplo, se siente áspera e incómoda gracias al diseño que exacerbó la proximidad entre Ethan (Cruise) y Paris (Pom Klementieff). 

En el palpitante tercer acto, durante el choque, los sonidistas tuvieron que calibrar una multitud de elementos para elevar la tensión; para esto no cedieron ante excesos, sino que apuntaron hacia una atmósfera más íntima y sutil. El score desaparece para que escuchemos al viento ser interrumpido por el impacto del vagón del tren con el piso y el rechinido de estructuras metálicas que señalan aún más peligro inminente para Ethan y Grace. En la cocina, el ruido que emite cada elemento exacerba ese peligro: platos rompiéndose, aceite hirviendo, muebles cediendo ante la gravedad, la combustión del gas de la estufa. Todo expertamente editado y mezclado para elevar el ritmo cardiaco al máximo.

Una de las favoritas a ganar este Oscar 2024 a Mejor Sonido es Oppenheimer gracias a su impresionante equipo integrado por los ganadores del Oscar Gary Rizzo (Inception), Richard King (Dunkirk), Willie D. Burton (Dreamgirls) y la leyenda Kevin O’Connell (Hacksaw Ridge). Por supuesto, el logro sonoro que podría valerles la estatuilla es la explosión nuclear de la prueba Trinity, misma que fue creada a partir de la combinación de unos 20 sonidos y que King describió como una “puerta cósmica cerrándose”. Después de la explosión, la película queda en aparente silencio, herramienta usada de manera excepcional pues cuando el sonido regresa, es como si el mundo entero se hubiera transformado. 

Desde los primeros e inquietantes minutos de pantalla negra en The Zone of Interest, Jonathan Glazer nos está invitando, con ayuda del aterrador score de Mica Levi, a sumergirnos al infierno y a agudizar nuestro sentido del oído para lo que está por venir. El sonido es crucial en la película, es un elemento utilizado para ilustrar cómo opera un sistema genocida: la familia Höss siente indiferencia hacia los sonidos que ocurren del otro lado del muro, pero esos sonidos definitivamente no pasan desapercibidos por los oídos de las audiencias. A nivel visual seguimos la banalidad de una familia feliz, pero el sonido nos cuenta otra historia.

Para crear este diseño sonoro, Johnnie Burn compiló un documento de 600 páginas con su extensiva investigación del tipo de sonidos que se escuchaban dentro y en los alrededores del campo de concentración de Auschwitz. Además de asegurarse de que cosas como que el canto de pájaros correspondiera a la temporada y geografía, estudió testimonios de sobrevivientes y documentos del Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau con descripciones de lo que se escuchaba en el campo. 

Después de crear la librería de sonidos (algunos los capturó en grabaciones de campo y otros los creó con su equipo y actores), Burn pasó un año y medio trabajando en la edición de sonido, en donde fue crucial calibrar su flujo y determinar qué tan lejos llevar el horror sonoro. Además, no solo era importante crear los sonidos para la película, sino asegurarse de que la audiencia sintiera el impacto de todos y cada uno de ellos: desde el tren a lo lejos que señala la llegada de más prisioneros hasta el zumbido mecánico de la cámara de gas. El trabajo de mezcla de sonido de Tarn Willers para lograr esto fue estremecedor. Y otra cosa que no debemos olvidar es el factor de la fortaleza mental: haberse sumergido en un proyecto de tal naturaleza durante tantos años no pudo haber sido cosa fácil, así que el trabajo técnico iba de la mano con un cuidado y seguimiento de la salud mental de los artistas.

Predicciones al Oscar 2024 a Mejor Sonido

Predicción final

Este Oscar está entre Oppenheimer y The Zone of Interest. La película de Nolan dominó los premios de sindicatos: ganó el CAS (Mezcla de Sonido) y ganó Mejor Foley y ADR en los MPSE (Edición de Sonido). En estos últimos, la película de Jonathan Glazer cayó ante La sociedad de la nieve en la categoría Extranjera. Pero, ¿realmente tienen influencia estos premios? Los CAS suelen ignorar películas internacionales y los MPSE las segregan. Tal vez sean indicadores de las preferencias de la rama de sonidistas, pero no de la Academia en general.

Un elemento crucial de la campaña de marketing de Oppenheimer fue la prueba Trinity, así que naturalmente la explosión ha estado en la mente de mucha gente incluso desde antes de ver la película y seguramente seguriá ne la mente de votantes al llenar su papeleta.

Pero The Zone of Interest ganó el BAFTA, un indicador del cómo responde un amplio espectro de votantes (y no solo sonidistas) a la categoría. El diseño sonoro es escalofriante y es un elemento crucial del desarrollo del filme, así que es inolvidable. Además, la película de Glazer claramente le gustó mucho a la Academia (me atrevería a decir que es la #2 en Mejor Película detrás de Oppenheimer) y no me sorprendería que sus votantes quieran darle otra estatuilla además de Película Internacional.

Debería ganar: The Zone of Interest

Va a ganar: The Zone of Interest

Ojo con: Oppenheimer

Debió haber estado nominada: La sociedad de la nieve