Algo que muchos tenemos claro es que las palabras genocidio, apartheid y colonización representan actos horribles e inimaginables. Sin embargo, cuando estos términos se asocian con el estado de Israel, la cosa cambia. Aun cuando para muchos es evidente cómo las atrocidades cometidas contra el pueblo palestino entran dentro de dichas categorías, existen quienes firmemente creen que criticar a Israel por sus acciones es antisemitismo. En este contexto, Israelism, dirigida por Erin Axelman y Sam Eilertsen, se atreve a cuestionar el nacionalismo israelí como parte de la identidad judía.

Este documental explora el adoctrinamiento que existe para promover la defensa de Israel en la juventud judía. Mediante distintas entrevistas con expertos de ambos lados de la esfera política, la película revela cómo se ha educado a varias generaciones para unirse a la milicia israelí (sobre todo a jóvenes judeo-estadounidenses) y así perpetuar la colonización y deshumanización de la población palestina.

Una de las entrevistadas es Simone Zimmermann, una joven estadounidense criada para amar Israel; Simone lo defendía fervientemente hasta que visitó Palestina y observó con sus propios ojos la opresión sistemática vivida por esa población en su propio territorio. Su viaje de autodescubrimiento nos permite entender cómo generaciones enteras permanecen ciegas ante una situación atroz: desde muy pequeños se relacionan los símbolos y tradiciones religiosas con el estado de Israel; la milicia es mostrada como algo impresionante, llena de gente atractiva; y se les proporcionan viajes desde muy jóvenes para visitar Israel y generar un vínculo nacionalista.

Este último punto es parte fundamental del proceso, pues en dichos paseos se empieza a entrenar a los jóvenes (mediante dinámicas y juegos) respecto a términos y actitudes militares. Para cuando se unen a la milicia, ya tienen años de educación encauzada a ver Israel como si fuera su tierra y “protegerla” del pueblo palestino. Los métodos de adoctrinamiento que Zimmermann y otros judíos revelan a lo largo del documental data desde los primeros años de vida, con pequeños e inocentes dibujos de niños de preescolar que muestran cómo Israel debería tener todo el territorio sin dejar rastros de Palestina.

A la par observamos también la perspectiva de personas palestinas cuya libertad y derechos son casi inexistentes. Esto, en conjunto con material de archivo de las distintas agresiones provocadas por las Fuerzas de Defensa de Israel y recreaciones animadas de testimonios de soldados, nos muestra lo indefendible y hace aún más perturbadoras las afirmaciones de varios expertos conservadores que defienden a Israel a toda costa, adultos emocionadisimos por ver a jóvenes de 18 o 19 años unirse al ejército israelí (la palabra “increíble” es usada para describir esta situación), o personas orgullosamente enviando a sus nietos a campos de verano en Israel.

Toda esta gran cantidad de información está perfectamente hilada por la gran edición de Tony Hale, quien logra pasar de un tema a otro sin saturar, siempre de forma entendible y dinámica. La construcción del argumento no solo es convincente, sino que está armada con mucho cuidado para dejar en claro cómo el criticar a Israel no tiene nada ver con atacar a la población judía, y cómo el trauma heredado se ha usado como herramienta para justificar un proyecto nacionalista deshumanizante (como bien lo señaló Jonathan Glazer en su reciente discurso en los Oscar).

Israelism es un acto de valentía dispuesto a cuestionar las políticas de Israel aun cuando éstas son apoyadas por celebridades y gente en el poder. Incluso ha habido intentos de evitar la proyección del documental en universidades por miedo a retórica antisemita, sin importar que la película esté hecha por judíos. Una de las mujeres entrevistadas dice que “la historia será dura con nosotros”, lo cual es probablemente cierto. Sin embargo, los palestinos que hoy son privados de su libertad y de sus vidas no pueden esperar a ver cómo la historia le da su lugar a las atrocidades cometidas (si es que algún día se hace). El momento para cuestionar, señalar y tomar acción es ahora, sin importar que la verdad sea incómoda para muchos.

“Israelism” formó parte de CPH:DOX 2024, como parte de la sección Urgent Matters.

Si te interesa ver este documental, puedes rentarlo aquí desde cualquier parte del mundo.