“El mejor de todos los regalos alrededor del árbol de Navidad es la presencia de una familia feliz”, mencionó alguna vez el columnista estadounidense William E. Vaughan, pero ¿qué sucede cuando se reúnen dos nacionalidades distintas y con tradiciones heterogéneas para compartir la cena de Navidad? El director Petter Holmsen nos responde ese cuestionamiento en su nueva película titulada La Típica Navidad

Basada en una historia real, cuenta la historia de Thea (Ida Ursin-Holm) y su prometido Jashan (Kanan Gill), quienes planean pasar la Navidad en Noruega para que él conozca a la familia de su futura esposa. Sin embargo, la colisión de las culturas noruegas y las tradiciones indias de Jashan, trazan un camino caótico rumbo a las festividades decembrinas. 

Esta cinta llega a abusar de elementos clichés característicos del género navideño, mismos que llegan a despertar algunos pensamientos contradictorios, como lo son un final predecible y el desarrollo de sus personajes estereotipados. Si bien la historia muestra las diferencias de costumbres e ideologías de ambos países, hay situaciones que parecen ser anticuadas y forzadas para generar una situación cómica, como la escena donde Jashan llega por primera vez a la casa de su suegra y describe un adorno de Santa Claus como feo, pero tierno. Cabe mencionar que esta figura fue hecha por el difunto padre de su prometida durante su enfermedad. Claramente nadie diría algo así cuando tratas de generar una buena impresión con la familia de tu novia. 

Hay secuencias que son disfrutables y divertidas, pero se quedan cortas para lo que se pudo haber realizado, como el breve enfrentamiento físico entre Jashan y el ex novio de Thea vestido como Santa Claus mientras suena de fondo O Helga Natt (O Holy Night). A pesar del uso de la melodía y de la cámara lenta para aumentar el dramatismo, esta pelea pudo haber llegado a otros límites que estuvieran a la altura del caos familiar en despliegue. 

La premisa de La típica Navidad se basa en el racismo y el prejuicio, pero en ocasiones esas situaciones se sienten forzadas y terminan por frenar el ritmo de la historia, ya que nunca se deciden si la comedia va a ser absurda, física o de humor negro, algo que también genera confusión. Sin embargo, los dos personajes que logran darle equilibrio a este escenario cómico son el de la cuñada de Thea, Hildegunn (Veslemøy Mørkrid), y su sobrina, Ronja (Matilde Hovdegard), dado que sus interpretaciones son tan naturales que le dan su toque de inocencia y ternura a este largometraje navideño. 

La química entre los protagonistas comienza estable pero se va desvaneciendo con el paso de la historia debido al mismo rechazo que presenta Thea hacia Jashan: no decirle a su familia que su novio es de la India, postergar el anuncio de su matrimonio y nunca mencionarle a Jashan que su exnovio de cinco años de relación es amigo de su familia. 

Queda claro que la principal antagonista es la madre de Thea, Anne Lise (Marit Andreassen) quien rechaza a su yerno desde que lo conoce. El problema aquí es que su personaje antipático no convence y se muestra plano durante toda la cinta. Su desarrollo llega en el tercer acto de una forma tan abrupta que pierde credibilidad. Lamentablemente, esta villana no aprovechó la oportunidad de transformarse en la Grinch de Noruega. 

A pesar de sus altibajos y su desenlace cursi, La Típica Navidad tiene momentos destacables que abarcan temas como el valor de las tradiciones en otras culturas y  la aceptación de nuevas costumbres. Aún así, esta película se une a la lista de historias que pasarán desapercibidas en el catálogo de Netflix en los próximos años. 

La Típica Navidad” ya está disponible en Netflix.