En 1960, China entró en un proceso de transformación política, social y cultural que limitó el contacto de la población con la influencia de los países occidentales, sin embargo, tras la caída de maoísmo a principios de los años ochenta, todo cambió: la política económica permitió la entrada del gigante asiático a los mercados internacionales y trajo consigo una oleada de nuevas ideas provenientes de Estados Unidos y Europa. Art College 1994, del director Liu Jian (Have a Nice Day), retrata a través de las historias de varios estudiantes de arte el choque entre la juventud y sus ideas modernas contra la tradición de la cultura china.

Zhang Xiaojun (Dong Zijian) y Rabbit (Huang Bo) son compañeros de cuarto en la Academia China de Artes del Sur. Xiaojun estudia arte tradicional chino mientras que su amigo está más interesado en la pintura al óleo. Juntos, pasan sus días en los estudios de arte, asistiendo a exposiciones y museos, paseando y reflexionando sobre la vida junto a otros amigos. Por otro lado, Hao Lili (Zhou Dongyu), una estudiante de piano, y su amiga Gao Hong (Yilei Jiang), aspirante a cantante, intentan continuar con sus estudios mientras lidian con las expectativas que la sociedad espera de ellas. 

Tal vez uno de los aspectos más extraños de Art College 1994 sea su animación. Los fondos lucen bellísimos y llenos de vida: la secuencia de créditos con el escarabajo rinoceronte, los dormitorios de chicos y chicas, el museo, los bares y calles e incluso las escenas finales en la nieve están detallados con mucha minuciosidad, esto contrasta con la animación y movimientos de los personajes pues prácticamente solo mueven la boca mientras permanecen estáticos en posiciones extrañas; los movimientos no se sienten fluidos y son bastantes torpes. Pese a todo esto, la cinta es un logro pues fue animada enteramente por un grupo de profesores y estudiantes de la Academia China de Artes.

Los personajes cobran vida gracias al guion, escrito por Liu Jian y Shan Lin, a sus diálogos y a los actores de voz: debido a las limitaciones de la animación, muchas veces las expresiones de los personajes no cambian pero podemos notar su alegría, tristeza o enojo gracias a la entonación de los intérpretes. Los diálogos son rápidos y le brindan mucha personalidad a cada uno de los personajes: los conocemos a través de sus pensamientos, de sus opiniones, sus gustos en música, películas o arte; personalmente, las conversaciones me recordaron a mis años universitarios, a las pláticas con mis amigos entre clases y a toda la serie de disertaciones que podíamos crear al hablar de un tema en particular. 

Al inicio pareciera que la cinta navega por muchos temas y situaciones sin rumbo fijo, incluso juega con nuestras expectativas como público sobre la dirección de la película, sin embargo, Liu Jian va direccionando todo para hablar sobre el choque entre la rebeldía de los jóvenes, sus aspiraciones, influencias, gustos y sueños frente al tradicionalismo de su cultura y a las expectativas sociales. Rabbit y Hao Lili, por ejemplo, tienen ideas sobre su futuro, sobre el cambio y anhelan la libertad, desgraciadamente sus decisiones los llevan a perpetuar ciertas tradiciones, lo cual contradice todas sus ideas y terminan dejando a un lado sus carreras por encajar en la sociedad.

Por otro lado, personajes como Xiaojun o Hong son vistos con recelo por las autoridades y otros de sus amigos debido a sus ansias por cambiar el panorama, por intentar hacer cosas nuevas o simplemente no querer cumplir los roles asignados por la sociedad tradicional china. Pudiera parecer que el mensaje de Liu Jian es “la modernidad y el cambio son mejores”, pero en realidad el director muestra con objetividad ambas perspectivas, las vidas de todos los personajes, sin importar sus decisiones, siguen su curso y no te dice si algo es bueno o malo, simplemente nos muestra los dos caminos a seguir. El director pareciera darle a la juventud china el poder de la elección.

Con personajes muy bien escritos, diálogos afilados y fondos maravillosamente animados, Art College 1994 retrata una época de cambio para China a través de la rebeldía de los jóvenes que buscan su camino y su identidad utilizando las herramientas de expresión artísticas, los romances fugaces y las reflexiones filosóficas a la luz de la luna. La animación es muy limitada pero eso nos ayuda a centrarnos en cada conversación para conocer a los personajes, su contexto, entender sus decisiones y vernos reflejados en ellos. Al final, el director Liu Jian entiende que la vida siempre sigue y encuentra su curso para llevarnos a donde debemos estar.

“Art College 1994” tendrá un estreno exclusivo en Nueva York en Metrograph in Theater a través de Dekanalog.

Foto de portada cortesía de Dekanalog.