Tras haber ganado el premio a Mejor Guion en la pasada entrega del Festival de Cannes, Boy from Heaven cambió de nombre a Conspiración en El Cairo (en inglés Cairo Conspiracy), un título mucho más apropiado para esta película del director Tarik Saleh: un intrigante y perfectamente hilado thriller lleno de suspenso sobre el mundo político-religoso en Egipto.

Adam (Tawfeek Barhom) es el hijo de un pescador que un día es aceptado en la universidad de Al-Azhar, la más prestigiosa escuela musulmana suní. Un día, frente a los estudiantes, muere el Gran Imán (la autoridad religiosa más importante de dicha religión). En el proceso de elegir un nuevo Imán, Adam es envuelto en una serie de intrigas y juegos de poder de los cuales su mayor reto es seguir con vida.

Muy al estilo de películas como El padrino, Los infiltrados, Un profeta y Los Ángeles al desnudo, esta se trata de una historia de intriga, misterio y corrupción en la cual no hay villanos o héroes, solo intereses políticos que buscan obtener el poder. El gran conflicto se desarrolla entre el gobierno, que quiere elegir un líder alineado a su visión, y el ala religiosa que busca una independencia entre el estado y la fe. 

De forma muy cuidadosa, el director y guionista Tarik Saleh entrelaza una serie compleja de conspiraciones, personajes y giros que mantienen al espectador tenso en todo momento, sin ahondar a profundidad en la religión en sí, sino en su papel como herramiento de control de masas. Adam funciona a la vez como protagonista y sustituto del espectador, y Tawfeek Barhom transmite a la perfección tanto la ambición como el miedo de este ingenuo estudiante.

El guion está tan bien escrito que le hace olvidar a uno la falta de especificidad de la historia: el guionista usa el contexto político y religioso sólo como una excusa para construir una historia llena de suspenso y tensión, pero podría perfectamente ambientarse en otro país o con otra religión e igual funcionaría. Sin embargo, es difícil no admirar lo bien construida que está.

Sumado al guion, Saleh sabe cómo mantener el misterio constante: conforme avanza el tiempo, también lo hacen las amenazas para Adam. Uno está constantemente preguntándose cómo saldrá libre de la siguiente trampa, cómo logrará cumplir su misión. Para ello construye algunas secuencias impresionantes, típicas de este tipo de películas pero no por ello menos loables, como Adam a punto de incriminar a alguien mientras hay un concurso de declamación a forma de contrarreloj, o un momento de absoluto shock cuando un enemigo es expuesto de forma clara pero sutil frente a una multitud, en un plano abierto que revela su pequeñez frente al gran juego político a su alrededor.

Aunque la trama de Conspiración en El Cairo se siente un tanto conocida para los amantes de este tipo de película, sigue siendo un ejemplo muy bien ejecutado del género. Tal vez no hay mucho más de lo que nos presenta a primera vista, pero lo que nos da es algo bastante satisfactorio y entretenido,

“Conspiración en El Cairo” ya está disponible en cines españoles a través de La Aventura Audiovisual y también en cines mexicanos.

Foto de portada cortesía de La Aventura Audiovisual.