El fútbol es un deporte maravilloso con la capacidad de hacer posible lo imposible. Ya sea la temporada de ensueño del Leicester City en 2015-16, la victoria de Grecia en la Eurocopa de 2004 o el sorpresivo éxito de Marruecos en el Mundial 2022, a lo largo de la historia este deporte nos ha regalado inolvidables e impensables momentos en donde equipos de underdogs alcanzan metas inéditas. El documental islandés The Home Game de Smari Gunn y Logi Sigursveinsson captura esta sensación a través de una historia que, a pesar de no haberse dado en un escenario mundial, es un entrañable ejemplo del poder que tiene este bello deporte para hacernos soñar y crear comunidad.

A mediados de los años 90, un entrenador de equipos juveniles llamado Viðar Gylfason encabezó la construcción de una cancha de fútbol en el pequeño pueblo de Hellissandur en el oeste de Islandia. Su objetivo era que el equipo local, el Reynir FC, pudiera estrenar la cancha con un partido oficial en la FA Cup (torneo en donde participan todos los equipos del país), sin embargo, debido al azar eso nunca ocurrió, el equipo quedó eliminado tras un 10-0 y la cancha quedó en desuso. Más de 25 años después, Kari Gylfason, hijo de Viðar, comienza a armar un equipo para cumplir el sueño de su padre.

Smari Gunn y Logi Sigursveinsson siguen a Kari mientras recluta a jugadores, viejos y jóvenes, para disputar el soñado partido. Hay pescadores, un dúo padre e hijo, veteranos del infame partido del 10-0 y un alegre portugués que estuvo en la academia juvenil del Sporting de Lisboa. También está Freydís Bjarnadóttir, una mujer que, cuando era joven, jugó con el equipo juvenil nacional de Islandia. La presencia de Freydís le agrega una nueva y fascinante dimensión al documental, pues las reglas oficiales dictan que mujeres no pueden jugar con el equipo varonil, hecho que Kari intenta desafiar de distintas maneras.

Y es que el mensaje del equipo y del documental en general es que el deporte es una herramienta de unión. Además de cumplir el sueño de su padre, Kari quiere el Reynir FC sea un símbolo de alegría e inclusión, un equipo en el cual pueden jugar todxs, sin importar edad, estatura, raza o género. Esto es algo que Gunn y Sigursveinsson capturan a la perfección en su pietaje: las acciones de Kari y compañía siempre son congruentes con su mensaje. Esto es todavía mejor gracias al humor islandés tan encantador que tienen los personajes: si bien todo mundo se toma en serio la tarea de cumplir la meta de inaugurar la cancha, también están conscientes de que el simple hecho de juntarse para jugar fútbol ya es un triunfo, y qué mejor manera de gozarlo que con mucho humor.

Todo esto no quiere decir que el documental está libre de problemas. La edición llega a ser un tanto desenfocada pues en más de una ocasión salta de un lugar a otro de manera inorgánica y los directores desaprovechan la oportunidad de ahondar en la relación entre Kari y su padre que, después de todo, es el catalizador del documental; unos minutos de pietaje en donde vemos a Kari jugar con su hijo mientras, en voiceover, Viðar reflexiona sobre su relación, por ejemplo, es una probadita de lo que pudo haber sido un valor agregado del filme. Además, desde el funcionamiento de la FA Cup hasta las regulaciones que le ponen obstáculos al equipo, algunos aspectos futbolísticos no se explican y es probable que no sean comprensibles para audiencias ajenas al deporte o que nunca han visto fútbol europeo.

Sin embargo, para el momento en el que llega el crucial partido ya estás completamente involucrado en la historia de este equipo de underdogs. Todas y cada una de las fallas formales de The Home Game desaparecieron de mi mente y en un abrir y cerrar de ojos me encontré gritando de emoción, como si estuviera viendo a mi equipo favorito en la final de la Champions League. Los últimos 15 minutos del documental son auténtica magia y una demostración del por qué el fútbol es el deporte más popular del mundo. 

The Home Game no es sofisticado o inventivo, ni siquiera puedo asegurar que vaya a ser del agrado de personas que no ven fútbol, pero es un documental que entiende perfectamente el tema que maneja y lo plasma con muchísimo cariño. Smari Gunn, Logi Sigursveinsson y el Reynir FC nos dan demuestran lo maravilloso que puede ser el fútbol cuando se rescata su esencia.

“The Home Game” tuvo su premiere estadounidense en DOC NYC 2023.