Es común que los adolescentes tomen vacaciones en destinos exóticos para pasarla de fiesta en fiesta. Molly Manning Walker, directora de Cómo tener sexo o How to Have Sex, vivió experiencias así durante su adolescencia: aunque la expectativa era pasarla bien, hubo momentos en donde ella no estuvo completamente cómoda. Inspirada en esto, en su debut como directora, Walker nos presenta a tres amigas que viajan a Malia, Grecia, después de realizar sus exámenes para la universidad, con el propósito de tener el mejor verano de sus vidas; una de ellas, Tara (Mia McKenna-Bruce), tiene como objetivo perder su virginidad.

Tara, Skye (Lara Peake) y Em (Eva Lewis) no tienen un rumbo fijo si hablamos de su futuro, no saben qué carrera tomar y una de ellas prefiere estudiar negocios porque “todos lo hacen”. Aunque no se diga por medio de diálogos, esa frase es constante en Cómo tener sexo pues vemos festejar a un puñado de adolescentes y jóvenes adultos en donde el alcohol, las drogas y el sexo nunca faltan. Se supone que todo eso es la buena vida y es lo que se debe hacer, ¿no es así? Tara comienza este viaje con todas las energías, pero después de una mala experiencia con un chico, todo empieza a venirse abajo.

Walker, quien también ha trabajado como directora de fotografía (Scrapper), logra que entendamos lo asfixiante que pueden ser los ritos de paso a la adultez. Ella y Nicolas Canniccioni, director de fotografía de la cinta, convierten a los antros y piscinas en lugares claustrofóbicos, con planos que encierran a Tara en medio de un mar de personas y la iluminación es tan realista que las luces estroboscópicas te desorientan aun sin haberte embriagado. Esta toxicidad también se encuentra en varios personajes que solo buscan dañar a Tara y justifican sus actos como “bromas”; contradictoriamente, ellos buscan ser tratados como adultos, pero sus comportamientos solo demuestran la inmadurez que cargan.

En el transcurso de la película, Tara deja de ser esa persona bromista que busca divertirse y explorar nuevos terrenos, pues empieza a crecer su incomodidad hacia el sexo al ver que es algo que todo mundo quiere y grita a los cuatro vientos. Todo esto se manifiesta en la escena de la pool party en donde el chico que le gusta participa en un concurso explícito, en donde debe ser el primero en “ponerse duro”. La actuación de Mia McKenna-Bruce es insólita y su excelencia se demuestra en las expresiones que hace cuando se queda callada, cuando Tara no sabe cómo reaccionar ante eventos que, lamentablemente, le harán madurar y cambiar de perspectiva.

Aunque parezca una pregunta irreverente, el título Cómo tener sexo tiene una implicación de aprendizaje, pues el viaje de Tara (en el sentido literal y figurado) altera el significado inicial de dicha duda. La cinta toca el tema del consentimiento y de todos esos matices grises que no siempre notamos; es un llamado a educarnos y priorizar la comodidad de todas las personas involucradas durante el sexo. Antes de la grabación, Walker hizo talleres conformados por personas de entre 16 a 20 años, y aprendió bastante sobre las perspectivas y entendimientos que la juventud tiene sobre el sexo, no muy lejanas a lo que ella experimentó; estas aportaciones ayudaron al perfeccionamiento de su guion.

Cómo tener sexo es un estudio sociológico sobre el poder que tiene el sexo en los adolescentes. Walker demuestra que tanto hombres como mujeres son víctimas de una sociedad que les presiona a tener relaciones sexuales como un ritual para la adultez, aun cuando no son los suficientemente maduros para darse cuenta que un error o mala intención puede marcar a alguien para siempre.

“Cómo tener sexo” o“How to Have Sex” formó parte del Festival Internacional de Cine de Morelia 2023 y se estrenará en cines de México, Chile, Colombia, Bolivia y Ecuador el 16 de noviembre a través de MUBI. Llegará a la plataforma el 29 de diciembre.