Vanessa Hudgens, Victoria Justice y Laura Marano son algunas de las antiguas estrellas infantiles a las que Netflix les ha dado protagónicos en genéricos pero entretenidos romances (en el caso de Hudgens, incluso una franquicia navideña). Ahora llegó el turno de la estrella de la saga de “Descendientes”, Sofia Carson, en “Corazones malheridos”, de la directora Elizabeth Allen Rosenbaum, un drama técnicamente más pulido que los de sus predecesoras, pero cuyo guion falla en capturar el romance que promete.

Cassie (Sofia Carson) es una descendiente de migrantes cuyo sueño es dedicarse a la música de tiempo completo, pero tiene que hacerlo por breves momentos mientras trabaja de mesera en un bar. Ella vive con diabetes, pero su seguro no le cubre la suficiente insulina para vivir y poder pagar la renta. Luke (Nicholas Galitzine) es un marine conservador que en el pasado tuvo una adicción a las drogas, lo cual lo llevó a acumular una gran deuda y a ser expulsado de casa por su padre. Pese a ser personas completamente distintas, ambos llegan a un acuerdo: se van a casar aunque no se amen para poder disfrutar de los beneficios ofrecidos por la milicia y así poder resolver sus problemas. Sin embargo, ¿podrá este trato llevarlos a sentir algo uno por el otro?

Si bien la premisa de la película tiene suficiente terreno para armar un romance interesante entre esta pareja dispareja, el texto parece no decidirse cómo desarrollarlo. Carson y Galizine hacen su mejor esfuerzo por mantener a flote la historia y tienen buena química, pero el problema es que ésta es muy repetitiva: por ejemplo, tras casarse ambos son (por alguna misteriosa e inexplicable razón más que conveniencia) embargados por el deseo y tienen una apasionada noche de bodas, solo para al siguiente día actuar como si nada hubiera pasado y volver a pelear otra vez. 

Esta es la dinámica de toda la película, durante su primera hora la pareja habla por videollamada mientras él está en el servicio y se van encariñando: Luke incluso se vuelve la inspiración para una canción de Cassie sobre volver a casa que se convierte en un hit inmediato y la lanza al estrellato; sin embargo, cuando por un acontecimiento trágico Luke debe volver y tienen que vivir juntos, es como si toda la primera mitad de la película no hubiera pasado y vuelven a pelear, a no entenderse, a ser desconocidos pese a que antes hablaban diario y Luke vuelve a inspirarla para otra canción exitosa. La segunda mitad es mucho mejor que la primera, pero ver la misma dinámica dos veces hace tediosas las dos horas invertidas.

Carson canta y actúa bien en su papel de mujer amable y de políticas liberales con un gran corazón, y hace que nos encariñemos con Cassie pese a las inconsistencias del guion. Galitzine (quienes algunos recordarán por ser el príncipe de la desastrosa entrega de “Cenicienta” el año pasado) por su parte ya nos había demostrado su talento en “Handsome Devil”, y aquí repite su papel de hombre terco y duro por fuera pero con un gran corazón por dentro. Aunque en teoría esta es una historia de cómo estas dos personas tan distintas aprenden uno del otro, la trama claramente tiene un favorito: Luke está lejos de cambiar o cuestionarse sus ideas machistas y xenofóbicas, más bien es Cassie quien cambia su forma huraña de ser y sus pensamientos “progres” por acoplarse a él cuando se da cuenta de lo difícil de ser militar. Es más, en la comida después de la boda, un insoportable compañero de Luke (el cual ya había hecho comentarios misóginos a Cassie en el bar ni bien se conocieron), dice que van a la guerra a matar árabes; cuando Cassie le dice lo estúpida que es su afirmación, Luke la obliga a sentarse y ella cede, todo para en la siguiente escena ser cargada en hombros por dicho compañero para despedirse de Luke y, como a mitad de la película, dedicarle junto a sus amigos la canción sobre regresar a casa.

Aunque este tono de apología y homenaje al ejército estadounidense es más fuerte en la primera hora que en la segunda, “Corazones malheridos” constantemente ridiculiza las ideas progresistas de Cassie (a la cual Luke llama snowflake a modo de broma) y el sueño de ella de ser famosa solo se cumple cuando compone al fin una canción y ésta es en honor a todos los soldados que “pelean en el frente”, como si hubiera encontrado el camino al aceptar a un hombre que no solo la ridiculiza cuando sus amigos hacen comentarios sexistas o xenófobos, sino que se burla directamente de su forma de ser. Este mensaje es tan descarado que incluso hay una escena totalmente fuera de lugar en la cual Cassie cuelga la bandera estadounidense al lado de una de Black Lives Matter, a la que luego se suma otra de “regresa a casa”: como diciendo “sí puedes ser progresista pero el país ante todo”, como si no fuera el sistema de dicho país el que provocara esas injusticias y perpetuara el racismo. Luke sí aprende algunas cosas de Cassie, como a expresar sus emociones y aceptar ayuda, pero su cambio de personaje no es tan drástico en relación al de ella en cuanto a sus políticas y postura sobre el mundo. La película parece decirnos que efectivamente Cassie vive en una burbuja y no se da cuenta quiénes realmente luchan por la seguridad de todos. Hay formas ingeniosas e interesantes de hacer propaganda, como nos lo demostró recientemente “Top Gun: Maverick”, pero acá no hay nada de sutileza  y se usa el sentimentalismo de forma irresponsable para perpetuar y disculpar actitudes tóxicas.

En el departamento de fotografía y música, los amantes del romance se alegrarán al saber que “Corazones malheridos” no es otro drama  genérico de Netflix: su fotografía no es impresionante, pero sí hay una propuesta diferente, sobre todo en las escenas de concierto en el bar o de acción en el desierto. Las canciones son pegajosas, la propia Carson participó en su composición, y van muy bien con el tono de la película. Éste  no es el peor de los romances de Netflix, y si eres de los que disfrutan historias como “Dear John” probablemente te guste mucho, pero sus atractivos actores no son suficiente para maquillar su flojo y poco creíble desarrollo.

“Corazones malheridos” está disponible en Netflix.