¿Te ha pasado que cuando a alguien le apasiona algo con mucha intensidad y te habla de ello, inevitablemente te contagia su entusiasmo, incluso si el tema no te interesa? Algo muy similar ocurre en el cine cuando grandes artistas logran generar interés por historias sobre temas que no nos llaman la atención en el día a día. Estas dos ideas se conjugan en Hecho en Inglaterra: las películas de Powell y Pressburger, un bello documental del director David Hinton en el cual Martin Scorsese nos habla sobre la obra de dos grandes cineastas y cómo ésta influyó en su propia forma de hacer películas.

Con la voz de Scorsese como hilo conductor, la cinta es una recolección cronológica de los distintos logros de Michael Powell y Emeric Pressburger: Black Narcissus, The Red Shoes, The Tales of Hoffman, entre muchos otros. No importa si has visto las cintas o no; si bien la experiencia se ve enriquecida por ello, el documental se encarga de resaltar los aspectos técnicos y narrativos que las hacen clásicos del cine, con secuencias maravillosas, historias del detrás de cámaras, su impacto cultural y su valor emocional para Scorsese.

En cada película, el director de Killers of the Flower Moon nos explica en qué secuencias de sus películas tomó inspiración de estos clásicos tan queridos para él. Esto también nos permite tener un breve recorrido por la filmografía del propio Scorsese, lo cual hace de este trabajo un homenaje a dos generaciones de directores y sobre cómo el arte inspira al arte. Escuchar a Martin hablar con tanto entusiasmo de estos ídolos de su juventud es contagioso y conmovedor. Este es un trabajo cuyo amor por su tema evita caer en lo meramente didáctico.

También hay un ojo crítico a su objeto de estudio. Así como se alaban los logros, también se hacen observaciones valiosas de cómo cayeron en decadencia y fueron perdiendo esa chispa inicial. A esto se suman reflexiones sobre cómo en ocasiones las obras son evaluadas con el paso del tiempo por nuevas generaciones pese a la poca apreciación que reciben en su lanzamiento.

Lo único decepcionante es que para ser un documental sobre artistas arriesgados y creativos, el trabajo en sí tiene poco de audaz. Las escenas están bien seleccionadas, la edición hila bien los segmentos, pero no suma nada discursivamente a las secuencias ya en sí poderosas. No hay una intención por hacer de este trabajo en sí mismo una pieza de arte o de resignificar el material, a diferencia de otras películas como Moonage Daydream, por ejemplo. 

Hecho en Inglaterra: las películas de Powell y Pressburger es un bonito homenaje de un director a los ídolos que forjaron las bases de su carrera. Es un trabajo fundamental para cualquier cinéfilo, no sólo porque nos abre la puerta a muchos filmes tal vez desconocidos por varios, sino por recordarnos la capacidad del cine para capturar magia y sueños como ningún otro arte lo puede hacer.

“Hecho en Inglaterra: las películas de Powell y Pressburger” está disponible en MUBI.