El guionista y director Richard Linklater no es un desconocido: con sus cintas Before Sunrise, Waking Life y la aclamada Boyhood, ha logrado tener un gran estatus dentro del círculo de cine independiente. Hit Man es la nueva adición a su filmografía y es su más reciente colaboración con Glen Powell (después de Everybody Wants Some!! y Apollo 10 1 ⁄ 2: A Space Age Childhood). Juntos en labores de guionismo, aquí nos presentan una historia inspirada en un artículo sobre un caso que, convenientemente, parece sacado de una película.

La identidad es un concepto maleable, que no es estático y puede alterarse después de ciertos factores: ninguna persona, en el transcurso de su vida, está exenta de pasar por cambios. Todo esto es algo por lo que atraviesa Gary Johnson (Powell), un profesor de universidad que pasa parte de su tiempo libre como ayudante encubierto para la policía local. Un día, es “promovido” a asesino a sueldo sin importar que nunca haya matado a alguien, pues para el trabajo solo debe fingir haberlo hecho.

No importa el cliente, Gary es camaleónico: transforma su estilo de vestir, su cabello y su color de ojos con tal de personificar a diferentes asesinos y no dejar rastro alguno, pero todo cambia al conocer a Madison (Adria Arjona), una mujer que busca matar a su abusivo esposo. Gary rompe las reglas e inicia una relación amorosa con ella, pues está dispuesto a todo para protegerla. Es aquí cuando la cuestión de la identidad se vuelve importante para el protagonista: ¿quién es realmente? ¿Gary o un personaje que creó? 

Linklater y Powell usan a Gary para hacernos preguntas casi filosóficas sobre la identidad: por medio de una narración de voz en off, el protagonista se cuestiona constantemente y pone a la mesa los conceptos de “ello, yo y superyó” que, según el psicoanalista Sigmund Freud, forman la personalidad. Con tantas capas y diferentes personajes que caracteriza Gary, es comprensible por qué nuestro protagonista no puede identificar en dónde termina su verdadera identidad.

Aunque la película está catalogada como acción y comedia, también tiene elementos de romance. Powell y Arjona, quienes ya tienen experiencia en rom-coms, comparten mucha química en pantalla, factor que les permite crear a personajes carismáticos y seductores. Pero hay un problema con ciertas películas que buscan satirizar el amor tradicional: los personajes femeninos suelen existir solo para darle desarrollo a sus contrapartes masculinas. Madison sí llega a tener una evolución propia y en ocasiones se encuentra a la par de Gary, pero a veces hay diálogos que parecen decir lo contrario, como si el guion no se decidiera en cómo representar al personaje.

Por fortuna la película tiene más aciertos que fallas: la editora Sandra Adair (colaboradora frecuente de Linklater) genera risas mediante el uso de transiciones cutres para los antes y después de los clientes que atrapa Gary; también induce a la reflexión mediante un montaje con clips de los asesinos a sueldo que han llegado a tocar la pantalla grande y chica.

Richard Linklater no decepciona, pues Hit Man es una película refrescante, intrigante y divertida gracias a sus cambios de géneros y giros de tuerca que, sin importar su complejidad o nivel filosófico, le agregan nuevas dimensiones a los temas de la historia. 

“Hit Man” formó parte del Festival de Sundance 2024 en la sección Spotlight y llegará a Netflix en Estados Unidos el 7 de junio. Será distribuida por Diamond Films en México.