Recientes obras como Do Not Split, Faceless, y Revolution of Our Times son piezas de un complejo rompecabezas que documenta la creciente opresión china en Hong Kong y las protestas estudiantiles de 2019. Ahora, a esta ola se le agrega Hong Kong Mixtape, un energético y melancólico documental en donde San San F Young nos posiciona en la actualidad para conocer el impacto de la Ley de Seguridad Nacional de 2020 en la libertad del pueblo y en algunos de sus más destacados artistas activistas.

La primera mitad del documental es un escaparate del potente nivel de creatividad artística desplegado durante las protestas. Utilizando una edición llena de energía, así como su propia voz como guía, Young inspira y asombra con vistazos al trabajo de músicos, ilustradores, bailarines, programadores de videojuegos y hasta cocineros que utilizaron a la creatividad como arma para luchar por su libertad y al mismo tiempo fortalecer el sentimiento de unión entre protestantes.

Pero la directora va más allá y le pone “cara” (algunos se mantienen en el anonimato) a este movimiento, pues nos presenta a la rapera Luna, al artista de performance Kacey Wong, al ilustrador Lau Kwong Shing, al colectivo de baile Danzmocracy y al proyecto Lady Liberty Hong Kong. Aunque no ahonda en cada uno de estos artistas y proyectos, nos muestra lo suficiente para comprender la pasión creativa que alimentó a esta contracultura y así sentar las bases para una segunda mitad dolorosa. ¿Qué pasa cuando todas estas personas talentosas son silenciadas?

Promulgada en junio de 2022, la Ley de Seguridad Nacional criminaliza cualquier acto de subversión, secesión, terrorismo y colusión con gobierno extranjeros, es decir, es una ley que le otorga facultades al gobierno chino para reprimir cualquier tipo de protesta contra su creciente influencia en Hong Kong. Young dedica la segunda mitad de su filme a documentar las consecuencias artísticas, políticas y sociales de la implementación de esta ley.

Entre arrestos y creciente opresión, paulatinamente se hace claro que no hay nada que los protestantes puedan hacer; la única opción es el exilio. Young nos muestra pequeños actos de resistencia y la transformación de las calles hongkonesas que ahora están llenas de cicatrices artísticas; pintura y concreto poco sutil ocultan graffitis, calcomanías y leyendas de protesta por toda la ciudad. En un momento mágico, la directora hace florecer un pasillo subterráneo con todas estas obras creativas de protesta; es un toque maravilloso de dirección que contrasta la belleza del arte con la gris tiranía que quiere imponer el gobierno.

Es así que Hong Kong Mixtape se transforma en una melancólica carta de despedida. Bailarines, ilustradores y performers deben abandonar su madre patria, al igual que la directora quien reflexiona sobre sus complicados sentimientos hacia Hong Kong, una tierra con la que nunca conectó hasta que llegaron las protestas: el arte activista la hizo, finalmente, amar a su nación, pero es un amor imposible que ya no podrá florecer en medio de una realidad asfixiante de un pueblo que poco a poco es asimilado por el despotismo. 

Finalmente, con un montaje empapado de agridulce esperanza que muestra a artistas activistas alzando la voz desde el exilio, Young deja en claro que el arte no muere. La lucha continúa.  

“Hong Kong Mixtape” tuvo su estreno mundial en Hot Docs 2023.