“Los tres mosqueteros”, famosa novela del escritor Alexandre Dumas, tiene más de diez adaptaciones al cine y la televisión (incluida una versión protagonizada por Mickey Mouse y otra por Cantinflas), sin embargo casi todas se limitan a contar las aventuras del grupo homónimo de espadachines. En Los tres mosqueteros: D’Artagnan (Les Trois Mousquetaires: D’Artagnan), el director Martin Bourboulon nos presenta una película llena de acción, conspiraciones políticas y romance.

D’Artagnan (François Civil), un joven gascón, llega a París en 1625 con la intención de unirse a los mosqueteros del rey, una noble institución de protectores, sin embargo, tras intentar rescatar a una joven, se ve involucrado en una lucha de poderes entre el Cardenal Richelieu (Eric Ruf), apoyadio por su espía Milady (Eva Green), y aquellos leales a la corona de Luis XIII (Louis Garrel), incluida la Reina Ana de Austria (Vicky Krieps).

Dentro del laberinto de conspiraciones, asesinos, espías, romances y secretos, D’Artagnan encuentra valiosos aliados en tres experimentados mosqueteros: el sabio y conflictuado Athos (Vincent Cassel); el alegre y divertido Porthos (Pio Marmaï); y el mujeriego y valiente Aramis (Romain Duris). Juntos forman una amistad inquebrantable que les ayudará a proteger el reino durante un oscuro momento.

El guion de Matthieu Delaporte y Alexandre de La Patellière actualiza muchos de los temas de la novela —como la honra femenina, la infidelidad o las diferencias religiosas— pero sin dejar de lado el espíritu de camaradería y hermandad presente en el texto original. Los guionistas deciden centrar el foco de la película en el conflicto político de Francia durante el reinado de Luis XIII: mueven a los personajes alrededor de la conspiración cual fichas de ajedrez en un fiero combate. Al dividir la historia en dos partes, Delaporte y de La Patellière tienen más tiempo para desarrollar adecuadamente cada acontecimiento de la trama, se mantienen fieles a la fuente original y equilibran correctamente la acción, el thriller político y el romance de época.

La dirección de Martin Bourboulon transforma párrafos enteros de maquinaciones políticas y diálogos expositivos presentes en la novela, en miradas de complicidad, movimientos de manos o tics nerviosos. El director le presta atención a los pequeños detalles y con ellos construye momentos llenos de tensión. Las escenas de acción, por otro lado, son enérgicas gracias al increíble trabajo de stunts y los complicados planos secuencias donde brilla la fotografía de Nicholas Bolduc (Enemy), quien nos ubica con claridad en cada combate para seguir a nuestro grupo de mosqueteros.

Con un reparto tan extenso como el de Los tres mosqueteros: D’Artagnan es imposible que todos brillen. Destaca la interpretación de Vincent Cassel (Ocean’s Twelve) en el papel de Athos: su mirada transmite toda la tristeza y dolor presente en el traumático pasado del personaje y nos regala una versión meditabunda, melancólica y atormentada del famoso mosquetero; Vicky Krieps (Corsage), por su parte, demuestra sus increíbles dotes actorales durante una secuencia de batalla que seguimos a través de su mirada, sus reacciones de terror ante la barbarie de la pelea y el miedo genuino en sus ojos.

El D’Artagnan de François Civil (En corps) tiene motivaciones muy básicas y poco desarrollo. Es bueno, valiente y noble como cualquier prototipo de héroe y evoluciona poco conforme avanza la trama. Civil transmite bastante bien la ingenuidad del personaje y es feroz en combate. Al personaje de Eva Green (Casino Royale) se le crea un pasado interesante pero la mayor parte del tiempo Milady es un misterio para el espectador que promete revelarse en la segunda parte.

Los tres mosqueteros: D’Artagnan concluye los arcos dramáticos de sus personajes pero deja los suficientes cabos sueltos para justificar una secuela (me gusta pensar que es un homenaje a las novelas de folletín). Una dirección dinámica, grandes actuaciones y un guion que respeta el material original sin tener miedo a actualizar sus temáticas resultan ser los ingredientes necesarios para crear una cinta de aventuras novedosa y épica cuyo centro emocional se fundamenta en la amistad, el honor y la lealtad.

“Los tres mosqueteros: D’Artagnan” ya está disponible en Netflix.