Rafael Márquez Álvarez fue y es uno de los futbolistas más importantes del mundo y eso lo deja claro el documental Rafa Márquez: El capitán, dirigido por Carlos Armella y escrito por León Krauze. Lamentablemente, la hechura técnica y narrativa es tan convencional que no le hace justicia a la portentosa carrera de “el kaiser de Michoacán”.

Nacido en Zamora, Michoacán, Rafael Márquez se convirtió en uno de los futbolistas mexicanos más relevantes de la esfera mundial, pues no solo consiguió todo lo que se podía ganar con un Barcelona de época entre el 2003 y el 2010, sino que asistió como capitán a cinco Copas del Mundo con la Selección Mexicana de futbol. Pero su carrera y su vida estuvieron envueltas en una controversia de la que le costó trabajo salir: su vinculación con el narcotráfico en 2017. 

Este documental, escrito por León Krauze, tiene una estructura y presentación convencional: videos e imágenes de archivo nada novedosos, pues son materiales que se han visto en repetidas ocasiones en otros medios; entrevistas con figuras prominentes como Hugo Sánchez, Carles Puyol, Ronaldinho, Samuel Eto’o y Xavi Hernández, las cuales, lamentablemente, solo aparecen para soltar frases y comentarios superficiales que poco aportan a la radiografía de Márquez. Además, la narrativa se mantiene todo el tiempo de manera lineal, lo cual evita enganchar al espectador por completo y la información relatada se queda en lo superficial, de tal manera que su artículo de Wikipedia tiene más carne. 

Por otro lado, este producto intenta ser emotivo, pero eso es complicado cuando tu figura central es simplona y la dirección realmente no aborda momentos álgidos de su vida. Si bien se retrata el complicado suceso legal relacionado al narcotráfico que vivió Márquez, su abordaje nunca termina de ser lo suficientemente contundente como para causar emotividad o tan siquiera compasión en el espectador. 

Tal vez la emotividad hubiera llegado a buen puerto si el director Carlos Armella (¡Ánimo juventud!) le hubiera dado más foco y espacio a la vida personal de Márquez, a su forma de pensar, de analizar la vida, de experimentar sus emociones, de vivir el amor y de cómo lleva la relación con los miembros más cercanos de su familia, pero nada de eso hay aquí. El retrato es meramente informativo y se deslinda de cualquier chance de hacer una semblanza profunda y llamativa. 

La propuesta visual y fotográfica de Leslie Montero también es olvidable, debido a la poca creatividad al momento de presentar las entrevistas o las tomas de Rafa durante sus entrenamientos en la actualidad con el F. C. Barcelona Atlètic. Poco se acerca al virtuosismo y a la inventiva de películas como Make Us Dream de Steven Gerrard o Rooney de Wayne Rooney (ambos de Prime Video). La fotografía es estéril, ya que para este tipo de películas, debido a la temática deportiva, el dinamismo debe ser una pieza clave; aquí solo hay planos medios, close ups y una mayoría de tomas fijas que transmiten muy pocas emociones. 

Rafa Márquez: El capitán es una radiografía muy poco evocadora y emocionante. Lamentablemente todo se queda en un relato anecdótico que tiene una forma convencional y un fondo poco profundo que no alcanza a crear un retrato digno de una figura exitosa y mediática en el mundo del deporte como Rafael Márquez. 

“Rafa Márquez: El capitán” ya está disponible en Netflix.