Tantas películas geniales. Tantas actuaciones icónicas. Y sí, varias razones para lamentar su pérdida. Sin embargo, la mejor manera de recordar al gran Robin Williams es disfrutando sus películas una y otra vez.

Williams siempre será recordado por sus brillantes habilidades cómicas, así como por sus conmovedoras interpretaciones dramáticas. Estuvo en más de 65 películas a lo largo de 38 años de carrera, incluidos tres estrenos póstumos.

Comenzó haciendo teatro y su gran éxito llegó a la televisión en la serieMork & Mindy‘. Asimismo, sus primeros papeles fueron estrictamente en comedia, incluyendo temporadas en The Richard Pryor Show. Finalmente, en 1980 se hizo grande interpretando a un marinero con una relación de amor y odio con las espinacas en Popeye

A partir de ahí pasó a protagonizar El mundo según Garp, Moscú en el Hudson, Jumanji, Night at the Museum, Death to Smoochy y muchas más películas.

Te compartimos cinco películas memorables de Robin Williams: 

‘Good Morning, Vietnam’ (1987)

Basada en hechos reales, narra la historia de Adrian Cronauer un famoso pinchadiscos que llega en 1965 a la ciudad de Saigón en plena Guerra de Vietnam para subir la moral de las tropas con su disparatados y mordaces monólogos políticamente incorrectos.

Su humor se convierte en una herramienta humanitaria, y no simplemente en una forma de mantenerlo hablando y nosotros escuchando. Gracias a sus líneas icónicas y grandes discursos, Robin Williams obtuvo su primera nominación al Oscar.

‘Dead Poets Society’ (1989)

Hay algunas películas que, si las ves por primera vez a la edad adecuada, tienen la capacidad de inspirarte y envalentonarte: Dead Poets Society es una de esas. En este filme clásico, Williams consiguió su segunda nominación al Premio de la Academia por interpretar a uno de los maestros favoritos de todos, John Keating.

El rol que juega Keating, es inspirar a un grupo de chicos de secundaria a soñar en grande, a través de sus métodos de enseñanza apasionados. La adolescencia es una época de prueba de cambios, incertidumbre, crecimiento y confusión. Todos estos elementos están representados en esta historia.

‘Aladdin’ (1992)

Mientras Will Smith nos dio una versión live-action del personaje, y Michael James Scott estuvo fantástico en el escenario en la adaptación de Broadway de Disney, Robin Williams siempre será el Genio definitivo. Era tan bueno que los realizadores terminaron creando todo el personaje en torno a las improvisaciones, el ingenio y las impresiones de Williams. Así nació un personaje verdaderamente icónico. ¿Lo recuerdas?

‘Mrs. Doubtfire ‘ (1993)

Conocida en español como “Papá por siempre”, la película fue un gran éxito que siguió mostrando las dos caras del actor. Era un padre adorable, pero arruinado, que se convirtió en una perfecta ama de llaves, una viuda británica y adorable que lo único que buscaba era recuperar el amor de sus hijos.

Es una película que trata el dolor de la separación y el divorcio, pero del amor de los padres a los hijos en cualquier circunstancia. Además, los niños marcaron una constante en el trabajo de Williams durante los inicios de la década de los 90, y la forma en que el actor comandaba la pantalla llamó la atención de chicos y grandes. ¿Existe alguna razón para no amar a la Sra. Doubtfire?

‘Good Will Hunting’ (1997)

El papel que le valió al actor su primer y único Oscar. Después de casi una década de realizar comedia, Robin Williams volvió al lado serio que lo trató tan bien desde el principio. Con este papel, su carrera realmente dio un giro a los roles cómicos más importantes a favor de personajes con un poco más de capas. 

Sean Maguire es un hombre tranquilo y autoritario cuyas palabras pueden hacernos llorar hasta el día de hoy. Fue Williams quien le dio a la película, escrita por un par de niños desconocidos, Ben Affleck y Matt Damon, una legitimidad real y, a su vez, ayudó a liderar una nueva era en el cine.