Un cóndor sobrevuela imponente las montañas de la Cordillera de los Andes mientras una voz misteriosa nos habla de un texto sagrado en cuyo interior se encuentra una técnica de combate extremadamente peligrosa heredada del Imperio Inca tras la detención y asesinato del gran Atahualpa. Así comienza Fist of the Condor (El puño del cóndor), película chilena de artes marciales dirigida por Ernesto Díaz Espinoza (Redeemer) y protagonizada por Marko Zaror (John Wick 4).

Durante la mayor parte de la cinta seguimos a un personaje conocido únicamente como El Guerrero (Marko Zaror), un peleador de artes marciales que lo ha perdido todo a manos de su hermano gemelo quien asesinó y usurpó el lugar de su maestra y robó el libro sagrado con las instrucciones precisas para poder realizar El Puño del Cóndor, una técnica de combate ancestral extremadamente peligrosa. Ahora, lleno de una implacable sed de venganza, El Guerrero debe enfrentarse a muchos otros combatientes, algunos enviados por su propio hermano para destruirlo o probar su fuerza, otros simplemente ambicionan el conocimiento contenido en el libro. 

El guion, escrito por el mismo Ernesto Díaz Espinoza, abraza la tradición y lo hecho por directores como Wei Lo (Fist of Fury) o Robert Clouse (Enter the Dragon) en los 70 y 80, respeta elementos como el protagonista implacable, los golpes secretos o la pasión y habilidad del guerrero, pero también le añade características propias del cine de Ang Lee (Crouching Tiger, Hidden Dragon) e inclusive se puede sentir una gran influencia de Quentin Tarantino y su película Kill Bill. Díaz Espinoza conoce el género y lo utiliza para crear su propio universo, nos presenta rápidamente un contexto para adentrarnos en la historia y de ahí parte a presentarnos a su personaje principal, un guerrero atormentado con un pasado complejo lleno de secretos que iremos descubriendo conforme avanza la trama.

Las actuaciones de todos son bastante planas: tanto Marko Zaror como José Manuel (The Man from Kathmandu Vol.1) y Francisco Castro, quienes interpretan a los oponentes de El Guerrero, mantienen un rostro parco e inexpresivo todo el tiempo. En el caso de Zaror esto afecta de forma negativa a la cinta pues él es el protagonista, pero no importa si alguien le tira un tarro de cerveza en la cabeza o si acaba de dejar para siempre a su familia, su cara se mantiene estoica. Quien hace la diferencia es Eyal Meyer (Tarde para morir joven), quien encarna al discípulo del gemelo malvado y tiene la misión de acabar con El Guerrero: el actor se divierte en el papel de villano, vemos en su expresión cómo disfruta haciendo sufrir a otros y se entrega completamente al papel, incluso se da el lujo de incluir en su interpretación algunos detalles propios de Latinoamérica, pues viste un poncho, menciona en varias ocasiones al personaje de Condorito y también se persigna antes de pelear.

Marko Zaror emplea su talento como artemarcialista, doble de riesgo y coreógrafo para convertir cada secuencia de combate en un verdadero espectáculo. El estilo de las coreografías de pelea dista de lo visto recientemente en muchas películas de acción: no hay complejos planos secuencia ni se utilizan elementos del set para potenciar el impacto de las batallas, tenemos simplemente a dos hombres de frente combatiendo con sus puños y su habilidad, esto es suficiente para darnos peleas brutales y deslumbrantes, que se sienten como un soplo de aire fresco y un homenaje a los clásicos del género de las artes marciales.

Dentro de los problemas de la película está su estructura: constantemente se nos presentan flashbacks que dan contexto o resignifican sucesos, sin embargo en ocasiones el director (también editor de la cinta) introduce más flashbacks mientras ya estamos en una escena retrospectiva y eso puede llegar a confundir a los espectadores, además, en muchas de estas secuencias tanto el protagonista como el antagonista tienen un look bastante similar que complica las cosas y vuelve difícil saber quién es quién. Por otro lado la historia es extremadamente similar a Kill Bill, tanto en su estructura de eventos desordenados como en los conflictos principales del relato (concretar una venganza personal contra un personaje poderoso e importante para el pasado de nuestro personaje principal) lo cual le quita frescura a un concepto tan interesante como el propuesto en los primeros minutos de la cinta. 

Otro de los problemas está muy ligado a su estructura y podría ser considerado un spoiler: Fist of the Condor es la primera parte de la historia. Cuando acaba la cinta nos quedamos solamente con la mitad del relato, el enfrentamiento entre ambos hermanos y la conclusión de la venganza de El Guerrero queda como una promesa para una segunda parte (otra similitud con Kill Bill). Esto nos deja con una sensación agridulce al final pues se dejan muchos cabos sueltos sin resolver, hay elementos cruciales para el desarrollo del personaje que se tocan muy por encima y esto le resta profundidad, además jamás llegamos a ver ni una pizca de las habilidades del antagonista principal y nos quedamos solamente con un enfrentamiento entre el personaje de Marko Zaror y el discípulo de su hermano; es interesante pero no se construye de la manera adecuada como para ser el clímax de la primera parte.

Fist of the Condor es una película interesante donde el director Ernesto Díaz Espinoza demuestra su creatividad para presentarnos una idea novedosa y poco explorada con anterioridad. Si bien el lore de la historia es bastante original el guion se siente derivativo, sus personajes tienen pasados complejos y tortuosos pero nada de eso logra percibirse correctamente pues las actuaciones son bastante planas. Sin embargo, la cinta está llena de momentos destacados en cuanto a acción y coreografías de pelea se refiere, es en esos momentos donde más brilla Marko Zaror quien demuestra ser un gran artemarcialista con un brillante futuro por delante.  

“Fist of the Condor” o “El puño del cóndor” estará disponible en plataformas digitales así como en formatos físicos a partir del 23 de mayo en Estados Unidos.

Foto de portada cortesía de Well Go USA Entertainment.