Desde Juan Daniel García Treviño en “Ya no estoy aquí” y Arawinda Kirana en “Yuni” hasta Maya Vanderbeque en “Playground” y las gemelas Sanz en “Petite Maman”, en años recientes hemos visto una explosión de jóvenes actores y actrices en la industria que incluso llegan a opacar a sus colegas adultos y profesionales. “The Worst Ones” (Les Pires), ópera prima de Lise Akoka y Romane Gueret, no sólo agrega más nombres a esta lista de talentos, sino que además funciona como una fascinante meta exploración del proceso cinematográfico de trabajar con la juventud, tomando como punto central la relación de estos con su entorno social.

Akoka y Gueret toman la idea de su excelente cortometraje debut “Chasse Royale”, sobre una iracunda joven viviendo en los suburbios que participa en un casting, y la llevan al siguiente nivel, ahora enfocándose en el proceso de rodaje. “The Worst Ones” nos presenta a un director llamado Gabriel (Johan Heldenbergh) intentando filmar un drama titulado “To Piss Against the Northern Winds” cuya historia gira alrededor de la relación entre una adolescente embarazada y su hermano menor con miedo al abandono. Para ello, Gabriel recluta a jóvenes actores y actrices no profesionales de escasos recursos, oriundos de la localidad de Picasso, ubicada en los suburbios de Boulogne-Sur-Mer.

En pocas palabras, “The Worst Ones” es una ficción sobre la filmación de una ficción cuyo tema central es la infancia desfavorecida. De inmediato encontramos un factor meta en la cinematografía, pues Akoka y Gueret abren su película con pietaje del casting del grupo de niños y adolescentes elegidos como protagonistas por Gabriel, un proceso similar al que las directoras hicieron en la vida real para encontrar a los actores y actrices de este largometraje debut. 

Este aspecto con tintes de documental da paso al desarrollo de la ficción en donde observamos a un grupo de actores y actrices no profesionales y sin experiencia navegando por su primer rodaje, y cómo este se intersecta con su vida personal en una comunidad con pocas oportunidades. El énfasis es en dos miembros del elenco: el pequeño Ryan (Timéo Mahaut) es reservado, tiene problemas de aprendizaje, dice que nunca llora y vive con su hermana mayor (Angélique Gernez, protagónica de “Chasse Royale”); y Lily (Mallory Wanecque), una joven alegre y despreocupada aún marcada por los estragos emocionales y sociales de la muerte de su hermano menor.

Y precisamente es Lily quien, empujada por una extraordinaria actuación revelación de Mallory Wanecque, se convierte en el corazón de la cinta. La joven es como pez en el agua frente a las cámaras y a través del cine comienza a soñar y hasta a enamorarse. Lily desafía la carencia de oportunidades en su entorno para sembrar su propia esperanza. El duelo de su hermano, los insultos de otras adolescentes y las etiquetas que los hombres ponen en ella le dan una dimensión fascinante a su personaje, mismo que Akoka, Gueret y su coescritora Éléonore Gurrey, se encargan de edificar con paciencia.

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“The Worst Ones” | Cortesía de THE PR FACTORY

“The Worst Ones” juega con el concepto de la esperanza en un entorno que parece no ofrecerla. Gueret y Akoka sugieren que el cine tiene el poder para competir o hasta vencer a la violencia de un entorno así, sin embargo, mucho depende de cada personalidad. La mencionada Lily, inmediatamente aprovecha la oportunidad ofrecida por Gabriel y utiliza su vulnerabilidad para mejorar su trabajo; con apoyo del director, Ryan paulatinamente comprende el poder de soñar y de la esperanza; mientras que Jessy (Loïc Pech), un arrogante chico de 17 años que pasó tres meses en la cárcel, no puede soportar su propia vulnerabilidad y ni siquiera parece estar interesado en la idea de un mundo distinto al que conoce; más bien intenta sabotearse a sí mismo y a los demás. No obstante, aunque se agradece el enfoque en la extraordinaria Lily de Mallory Wanecque, Akora y Gueret dejan incompleto el desarrollo de Jessy, quien prácticamente desaparece en el último cuarto.

Y además de Lily, el personaje de Gabriel roba reflectores por la complejidad de su naturaleza. A lo largo de la filmación de “To Piss Against the Northern Winds”, Gabriel debe enfrentarse a difíciles desafíos de dirección, desde el abandono de un miembro del elenco hasta el manejo de una escena sexual entre actores sin experiencia y con personalidades opuestas. Es un director cálido y comprensivo que claramente tiene un interés por la infancia y por darle visibilidad a los problemas sociales que afectan sus vidas. Sin embargo, tiene un temperamento explosivo y constantemente forcejea con su visión creativa y los límites que tiene como director. Al pintar a un Gabriel laberíntico, a veces enigmático, el guion te invita a forjar tus propias opiniones de él y el trato a sus actores. Y ejecutando todo esto con gran precisión tenemos a Johan Heldenbergh (“Quo Vadis, Aida?”), quien utiliza su imponente figura y mirada compasiva para caminar entre las líneas de manipulación, cariño y pasión artística.

Además de dirigir a sus actores y actrices con excelencia, Lise Akoka y Romane Gueret nunca dejan que su película caiga en melodrama y mucho menos en pornomiseria. Al contrario, existe un buen balance entre drama y comedia, se utiliza una paleta de colores vívidos para plasmar la rebosante energía de la juventud, misma que Albertine Lastera enfatiza a través de su eléctrica edición. La película fluye de manera dinámica y cautivadora entre sus muchos personajes e hilos narrativos. 

El director de fotografía Eric Dumont utiliza numerosos primerísimos primer planos para crear intimidad con los personajes y acercarnos a su mundo; pareciera como si su cámara estuviera reposando en los rostros más tiempo de lo normal para obtener un momento extra de dolor, alegría, incomodidad o anhelo. Y su utilización alterna de movimientos de cámara realzan el realismo del filme, empatando así la vibra documental que sugiere en su primer acto.

“The Worst Ones” es un filme propositivo de realismo social que convive con el coming-of-age, el documental y el drama con gran tino. Un Certain Regard es el lugar perfecto para el destape de Lise Akoka y Romane Gueret como talentos a seguir, pues este debut subraya sus dotes creativos, su habilidad para jugar con estructuras narrativas y su capacidad para dirigir a jóvenes talentos. Y encima, tienen la humildad para insertar una autocrítica en su guion con respecto a la representación de comunidades marginadas en los medios. El futuro no solo es brillante para los actores y actrices que aquí debutan: también lo es para estas directoras.

“The Worst Ones” / “Les Pires” tuvo su estreno mundial en el Festival de Cannes 2022 en donde ganó el Gran Premio del Jurado en el programa Un Certain Regard. Imagen de portada cortesía de THE PR FACTORY.