La cultura china tiene innumerables mitos y criaturas mágicas que funcionan para explicar el origen del mundo y también el balance que debe existir entre los seres humanos y la naturaleza. Basándose en estas leyendas llega El aprendiz del tigre (The Tiger’s Apprentice) de Raman Hui, cinta animada con grandes secuencias de acción pero un pobre desarrollo de personajes.

Tom (Brandon Soo Hoo) es un chico chinoestadounidense de 15 años que luego de perder a su abuela (Kheng Hua Tan) a manos de la malvada Loo (Michelle Yeoh) debe convertirse en el aprendiz del señor Hu (Henry Golding), uno de los 12 guardianes del zodiaco chino, para así aprender a controlar sus poderes y proteger al legendario fénix de las fuerzas del mal.

El guion de El aprendiz del tigre, escrito por David Magee y Christopher Yost basados en la novela de Laurence Yep, es derivativo y pese a presentarnos un mundo mágico y desconocido para las audiencias, no hace nada para aprovecharlo. La cinta sigue muy de cerca la típica historia del elegido con un pasado trágico, los conflictos y sus resoluciones se abordan de forma predecible, por lo cual los giros en la trama son muy limitados y no sorprenden al espectador. Los personajes no están desarrollados y parecen más bien moldes vacíos para que el espectador los rellene: Tom, por ejemplo, es un chico genial cuyo atractivo es andar en patineta, fuera de eso no tiene una personalidad definida. Lo mismo podemos decir del señor Hu a quien no llegamos a conocer; esta falta de desarrollo y personalidad en los personajes dificulta mucho el encariñarse con ellos y jamás nos creemos los vínculos emocionales entre ellos.

La magia o conceptos, como el de los 12 guardianes del zodiaco, no se explican y solamente aparecen en la historia, los personajes humanos jamás se cuestionan la existencia de estas criaturas y todo lo toman con total normalidad debido al ritmo frenético de la narración que brinca de una cosa a otra sin detenerse a darle un respiro al espectador. Esto mismo acelera los arcos de los personajes y los fuerza a llegar a ciertos lugares, el señor Hu es un gran ejemplo pues debe dejar de ser egoísta y aprender a confiar en los demás para así forjar un verdadero lazo con Tom, sin embargo esto se siente apresurado y el cambio en él personaje sucede de una escena a otra sin mayor explicación. 

El diseño de los personajes es estilizado y aprovecha muy bien las características de cada uno de los animales al momento en el que estos se transforman en humanos: el señor Hu, por ejemplo, tiene canas semejantes a rayas tanto en el cabello como en su barba o Sidney (Bowen Yang), la rata, tiene dientes salidos y ojos pequeños como de roedor. También podemos destacar los poderes de cada uno de los guardianes pues al atacar los animales se iluminan de una forma muy particular y los colores brillantes contrastan de inmediato con lo opaco de los fondos.

Lo más espectacular de El aprendiz del tigre son las impresionantes secuencias de acción pues los artistas aprovechan la libertad del medio animado para mover la cámara de formas imposibles a través de todos los sets, de esta forma le dan dinamismo a cada combate y lo vuelven una experiencia distinta. En particular la pelea entre la señora Lee y Loo es impresionante: los movimientos de cámara, el cambio en la profundidad del espacio, las habilidades de cada guerrera y los colores saltando de la pantalla. Por desgracia hacia el final de la película esto se va perdiendo y la batalla entre Tom y Loo es bastante estática.

El aprendiz del tigre pudo ser un gran coming of age animado lleno de magia, escenarios fantásticos y personajes excéntricos, sin embargo se estanca al ser una iteración del viaje del héroe pero sin desarrollo de sus personajes, su mundo o las reglas de la magia a su alrededor. La animación es impresionante en las secuencias de acción pero el resto del tiempo solamente vemos calles vacías y los mismos moldes de personajes de fondo repetidos una y otra vez. La idea de introducir al público a una cultura tan rica en mitos es bastante atractiva, por desgracia el producto final es decepcionante y plano.

“El aprendiz de tigre” ya está disponible en Netflix.