Loretta Mclaughlin (Keira Knightley) es una reportera del periódico American Record que busca salir de la sección de sociales para escribir sobre un tema más desafiante. Su oportunidad llega tras una serie de violentos homicidios aparentemente cometidos por el mismo hombre: El Estrangulador de Boston. De esta forma, junto con su compañera Jean Cole (Carrie Coon), ambas comienzan una investigación periodística cómo nunca antes se había visto, sin embargo, ¿podrán balancear su vida familiar con su ascendente carrera? Lo veremos en “El Estrangulador de Boston”, la más reciente película de Matt Ruskin, quien copia los mejores elementos de “Zodiac” para elaborar su poco novedoso thriller de suspenso.

Matt Ruskin, también escritor de la cinta, inicia la historia configurándola como un thriller dónde vemos un estudio sobre las dinámicas de género en la escena periodística de Boston durante los años sesenta: somos testigos de la inconformidad de Loretta al no ser tomada con seriedad por su jefe (Chris Cooper) quien la relega a cubrir eventos sociales o escribir reseñas de electrodomésticos; su madre y su cuñada cuestionan su dinámica familiar, y  se pone en duda su integridad como periodista y sus métodos para obtener información. El primer acto funciona para introducirnos al mundo de Loretta y todas las batallas a las que se enfrenta todos los días para poder seguir su sueño de convertirse en reportera de investigación, sin embargo, todas estas ideas interesantes son abandonadas en cuanto entramos al segundo acto para convertirse en un thriller convencional.

“Zodiac” de David Fincher es una de las películas sobre asesinos seriales más famosas y fascinantes de la historia tanto por su minucioso trabajo de investigación alrededor de su asesino central como por el cuidado estilo audiovisual del director: la paleta de colores desaturada, los movimientos de cámara obsesivos que siguen a los personajes, las tomas de establecimiento para convertir a la ciudad en otro protagonista más de la cinta, la ambigüedad en la identidad del asesino durante las secuencias de crimen, la obsesión enfermiza de sus protagonistas por continuar indagando hasta poner incluso su vida en riesgo; Ruskin toma todos estos elementos, e inclusive secuencias completas de la película, y los réplica en “El Estrangulador de Boston” de manera automática, no los homenajea ni busca construir algún tipo de paralelismo o intertextualidad con la obra de Fincher, simplemente los coloca en su narrativa sin proponer nada nuevo.

Las actuaciones cumplen su propósito: Keira Knightley (“Orgullo y Prejuicio”) logra transmitir el fuego dentro de su personaje al saber que tiene la capacidad de cumplir otros roles fuera del modelo tradicional; Carrie Coon (“Perdida”) se presenta como una mentora para la protagonista y la va guiando a lo largo del camino. Chris Cooper (“Mujercitas”) y David Dastmalchian (“The Suicide Suad”) sobresalen también en el reparto, el primero interpretando al jefe del periódico abierto al cambio y el segundo como el principal sospechoso de los crímenes del Estrangulador.

Desgraciadamente el guion se interesa poco en profundizar en los personajes o sus motivaciones. Si bien entendemos que Loretta busca salir de la sección de sociales y convertirse en una reportera de investigación jamás entendemos sus razones. La vida familiar de ambas mujeres se toca superficialmente y se utiliza para causar conflictos cuya resolución jamás vemos. 

Al director le interesa mover la historia hacia adelante pero su ritmo es muy inconstante, con frecuencia acelera los descubrimientos y los eventos más importantes para luego detenerse un largo rato en cuestiones que de poco o nada sirven para continuar el relato. Contrario a Fincher, Ruskin no se toma el tiempo suficiente para construir el suspenso en su película, los asesinatos se dejan en la mente del espectador, pero esto mismo nos impide ir armando las piezas en un caso indescifrable.

“El Estrangulador de Boston” es una fotocopia de la estética cuidada de “Zodiac” pero su director olvida completamente la médula del relato para darnos un thriller genérico. Las actuaciones cumplen su función pero se quedan cortas por la falta de profundidad del guion. La propuesta inicial de Ruskin es interesante: ver a una mujer haciéndose un nombre en un mundo considerado solo para hombres, sin embargo, esto se olvida rápido por algo que ya hemos visto antes.

“El Estrangulador de Boston” ya se encuentra disponible en Star+.