Desde los inicios de su carrera Paul Schrader, guionista del clásico Taxi Driver, ha demostrado afinidad por los personajes oscuros y con pasados complejos, regularmente violentos. A través de ellos el director explora la libertad, la culpa y la redención. El maestro jardinero (Master Gardener), completa su trilogía (junto con El reverendo y El contador de cartas) enfocada en personajes trágicos que buscan terminar con ciclos de violencia y encontrar el perdón para descansar sus almas atormentadas

Narvel Roth (Joel Edgerton) es el jefe de los jardineros de una hermosa mansión. Una tarde, su jefa, la señora Haverhill (Sigourney Weaver), le pide hacerse cargo de su problemática sobrina Maya (Quintessa Swindell), una joven adicta a las drogas que poco a poco destapa el oscuro pasado de Narvel. 

El guion de El maestro jardinero se puede dividir fácilmente en dos partes: el tiempo de Narvel y Maya en el jardín de la señora Haverhill y lo que pasa cuando son despedidos. La primera parte es hipnótica y sutil, está llena de belleza y detalles ocultos enmarcados por la narración en off de Narvel quien, a manera de diario, habla sobre los jardines, las plantas y sus cuidados, todo esto como una metáfora de su pasado violento; la presencia de Maya es un ente disruptor que desbalancea al personaje pues se ve reflejado en ella y busca la forma de ayudarla. La segunda parte se siente más convencional y está codificada a manera de thriller, tiene momentos de paranoia y violencia, pero el misterio general es demasiado débil para sostener el conflicto de la cinta.

La dirección de Schrader es sutil y silenciosa. Desde la secuencia de créditos uno puede notar los detalles sutiles por parte del director. La cámara solamente se mueve cuando es necesario, cuando el director quiere concentrar nuestra atención en algún detalle específico o situación fuera de la norma para los personajes. El diseño de producción y la dirección de arte, en especial el papel tapiz de las habitaciones en la mansión, es exquisito y cuenta una historia por sí mismo. La cereza del pastel es el hermoso y melancólico score de Devonté Hynes, pues recuerda en mucho a las composiciones orquestales de la época dorada de Hollywood.

Con frecuencia los personajes de Schrader se muestran calmados durante la mayor parte del filme, contienen su ira y enojo, el rechazo de la sociedad y el sistema capitalista en el que viven para terminar explotando hacia el final. El personaje de Joel Edgerton (La leyenda del caballero verde) no es diferente y brilla gracias a la interpretación contenida por parte del actor. Narvel es silencioso, su rostro apenas se inmuta ante cada situación, analiza todo, tiene manías y costumbres arraigadas que su cuerpo refleja con minuciosidad. Todo cambia cuando debe cuidar de Maya, ayudarla a superar su adicción y recomponer su vida; la frialdad del personaje se transforma en una calidez paternal y lentamente la coraza a su alrededor se rompe para exponer su pasado.

Quintessa Swindell (Black Adam) entrega un personaje conflictuado que busca salir de su situación actual pero no sabe cómo hacerlo. Con frecuencia vemos a Maya intentando cambiar, escuchando las enseñanzas de Narvel y haciendo todo lo posible por retribuir la oportunidad dada por su tía, sin embargo a la menor oportunidad regresa al camino de las drogas y la violencia. Cuando Narvel decide quedarse con ella y cuidarla vemos un verdadero cambio en ella y finalmente consigue avanzar. Por desgracia el guion desecha la relación paternal entre los personajes y decide convertirlos en una pareja romántica codependiente (él encuentra redención y ella a alguien que la cuida y protege); esto no se siente orgánico o coherente con las decisiones de cada uno de ellos a lo largo de la cinta.

El maestro jardinero es una aproximación hipnótica y atrapante por parte de Paul Schrader. Con personajes tridimensionales, una puesta en cámara cuidadosa y score nostálgico, el director nos presenta una nueva historia de redención, que si bien puede llegar a ser repetitiva, se siente fresca gracias a los pequeños y enigmáticos detalles a su alrededor.

“El maestro jardinero” forma parte de la 75° Muestra Internacional de Cine.