Hay cine hecho para disfrutarse al máximo, y François Ozon es un experto en ello. Su última película, Mi crimen es una encantadora comedia que resalta las desigualdades entre hombres y mujeres, la solidaridad femenina y la necesidad de reconocer el trabajo y talento de las personas. 

Cuando Madeleine (Nadia Tereszkiewicz), una joven actriz sin un franco en la cartera, es acusada de matar a un famoso productor, recurre a su amiga Pauline (Rebecca Marder), abogada, para evitar la prisión. Al lograrlo, todo pareciera mejorar, hasta que alguien amenaza con sacar la verdad a la luz. 

Con una producción impecable y vestuarios envidiables, la película tiene buenos guiños a las películas femeninas de los años 30: el guion de Ozon, Philippe Piazzo y Georges Barr se enfoca en resaltar las desigualdades sociales y económicas que enfrentaron las mujeres durante el período de entreguerras sin profundizar mucho en ellas, mientras juega con las distintas formas en que podrían enfocar sus vidas y asegurar la seguridad económica, ya sea trabajando o contrayendo matrimonio. Los personajes masculinos son caricaturas de la misma forma en que los femeninos lo son en comedias de crimen, y ese cambio de enfoque es refrescante. El tono ligero e ingenioso ridiculiza a las diferentes expresiones de sexismo presentadas, mientras que el carisma y química entre Tereszkiewicz (Babysitter) y Marder (A Radiant Girl) hace que la premisa sea creíble y fluya.

La amistad y solidaridad entre las protagonistas es, después de todo, la base de la película y lo que la vuelve memorable: los novios y amantes podrán entrar y salir, el trabajo viene y va, pero son las amigas las que siempre están ahí. Por otro lado, la intervención de Isabelle Huppert (Promises) es una delicia: al interpretar a una actriz de cine mudo que puede deshacer o mejorar la vida de las amigas, representa a la perfección a las profesionistas de mediana edad que están en el punto exacto para arruinar a las nuevas generaciones o sumarse a ellas para beneficiarse de sus logros, sin importar que se invisibiliza el trabajo previo y el reconocimiento se lo lleva alguien más joven. 

Con un tono alegre y ritmo animado, Mi crimen de François Ozon es una gran opción para ver durante el Tour de Cine Francés: una historia ligera y disfrutable sobre amistad, solidaridad femenina, y cómo usar las desventajas a favor de una. 

“Mi crimen” forma parte del Tour de Cine Francés 2023 que se llevará a cabo en la República Mexicana del 21 de septiembre al 25 de octubre.