Tras los éxitos de la segunda cinta de minions y Super Mario Bros. La película, Illumination Entertainment vuelve a salas de cine con otra entrega de su franquicia estrella: Mi villano favorito 4, filme dirigido por Chris Renaud, retoma las andanzas de Gru, ahora como un miembro activo de la Liga Anti Villanos. Desgraciadamente, esta nueva película carece de una historia y en su lugar sustituye todo desarrollo interesante de los personajes por un desfile de chistes y gags cómicos. 

En esta nueva aventura, Gru (voz de Steve Carrell y Andrés Bustamante en el doblaje) debe huir con su familia y asumir una nueva identidad para protegerlos a todos de Maxime Le Mal (Will Ferrell/Alexandre Doyhamboure), su antiguo compañero de la escuela de villanos que ahora busca venganza por una humillación del pasado.

Pareciera que con cada nueva entrega, la franquicia de Mi villano favorito se esfuerza menos en contar una historia y más en vender juguetes y generar clips divertidos a costa de sus personajes. Pese a haber entregado un desarrollo coherente y un arco dramático interesante para Gru en Minions: Nace un villano, aquí los guionistas Mike White y Ken Daurio nos presentan una serie de sketches cómicos unidos de forma muy débil por el conflicto entre Gru y Le Mal. Luego de la secuencia inicial, la cinta se divide y sigue a cada uno de los personajes en situaciones chistosas, sin embargo, debido al gran número de protagonistas, por momentos los escritores se olvidan de ellos y los abandonan gran parte del metraje, otros no tienen razón de ser en la historia y la gran mayoría terminan por ser irrelevantes.

Gru, el gran protagonista de la franquicia, no tiene nada que hacer o algun crecimiento como personaje. Al inicio se hace énfasis en sus problemas de ira, cosa nunca antes vista o mencionada, y pareciera que su arco será convertirse en una persona más agradable, pero no es así, pues esto se olvida inmediatamente y se plantea un nuevo objetivo: agradarle a su hijo. Esta subtrama tampoco llega a nada y solo sirve para generar un gag en el auto; después conoce a Poppy (Joey King/María Becerra), hija de sus nuevos vecinos y aspirante a villana, quien lo chantajea, tienen una escena de acción con referencias a Misión Imposible y posteriormente pasamos a otra cosa. Esto es cansado: todo son chistes y la historia jamás termina de arrancar.

Lucy (Kristen Wiig/Andrea Legarreta) y las niñas tampoco tienen nada que hacer en la película, su presencia se reduce a una secuencia muy pequeña en un dojo de karate, un chiste en una estética y después una secuencia de acción; podríamos sacarlas de la cinta y todo se quedaría igual. Lo mismo sucede con Gru Jr., el nuevo miembro de la familia: no tiene una razón para existir, no modifica las dinámicas entre los personajes, no cambia en nada a Gru y tampoco funciona como vehículo narrativo para hacer avanzar la historia. 

La campaña publicitaria de Mi villano favorito 4 se ha enfocado fuertemente en presentar a los Mega Minions, por desgracia estos son una gran decepción, nunca se justifica la necesidad de tener minions con súper poderes, mismos que solo tienen dos secuencias en toda la película. Los guionistas pretenden hacer una crítica al cine de superhéroes con ellos, pero todo termina en un chiste muy largo.

Otro de los aspectos negativos es el uso de startalents, es decir figuras públicas de renombre, en el doblaje. Si bien Andrés Bustamante hace un buen trabajo como Gru, al igual que Edgar Vivar, quien regresa como Pietraseron, no podemos decir lo mismo de Andrea Legarreta o la inclusión en esta entrega de Chumel Torres en el papel del nuevo vecino de Gru; ninguno de los dos se esfuerza por disimular su voz o darle una personalidad al personaje a través de su interpretación, todo el tiempo se sienten acartonados y no transmiten emoción.

Lo más destacado de la película es la animación. Los artistas se encargaron de detallar todo para darle mucho más realismo sin olvidar el caricaturesco estilo del estudio. Por ejemplo, podemos ver las arrugas en los dedos de Gru o los detalles en la costura de los disfraces de los Mega Minions. Por otro lado, el score de Heitor Pereira (Gato con Botas: El último deseo) es icónico y brilla en las secuencias de acción y transmite a la perfección el caos de los minions.

Mi villano favorito 4 funcionaría mejor como una antología de cortometrajes protagonizados por Gru y su familia. La cinta no tiene nada que ofrecerle a los espectadores salvo algunos chistes divertidos y un par de referencias a la cultura popular. La película no presenta nada nuevo, no hay ningún desarrollo de personajes o algo interesante que justifique el querer traernos esta secuela. La animación es espectacular, al igual que en muchos de los trabajos recientes del estudio, sin embargo esto termina por convertirse en el colorido envoltorio de un producto vacío.

“Mi villano favorito 4” ya está disponible en cines.