Después de Broker, Hirokazu Kore-eda regresa a Japón para presentarnos Monster, un drama coming-of-age que condensa los diferentes puntos de vista sobre una problemática que, en superficie, no parece ser parte de otra mucho más grande. La cinta nos habla de Saori (Sakura Ando), una madre que comienza a ver una conducta diferente de su hijo Minato (Sōya Kurokawa), quien le menciona que ha sido maltratado por su profesor Hori (Eita Nagayama); esta situación es solo el interludio de una historia con varios giros y sorpresas.

Es la primera vez (desde su debut con Maborosi en 1995) que Kore-eda no escribe el guion, pues en este caso el encargado es Yuji Sakamoto, guionista de televisión. Contada de manera no lineal y dividida en tres capítulos (las perspectivas de Saori, Hori y Minato), una parte de esta película está formada por los juicios, tanto de los personajes como del espectador. En primera instancia, la emoción es la que dicta el juicio ante lo que vemos: Saori llega a la escuela y exige justicia por parte de las autoridades de la institución, pero estas solo encogen los hombros y hacen el mínimo esfuerzo para resolver el asunto, y eso causa enojo en Saori y en nosotros.

Conforme pasan los capítulos, nuestras opiniones empiezan a cambiar a medida que descubrimos nuevos detalles de las situaciones mostradas, pero la cúspide se encuentra en el tercer capítulo, cuando todas las piezas del rompecabezas comienzan a encajar. Al utilizar, por ejemplo, tomas diferentes de un mismo momento, el director de fotografía Ryuto Kondo (Shoplifters) permite resaltar nuevos detalles de escenas vistas con anterioridad, mientras que la edición de Kore-eda le da espacio a todos los personajes para justificar sus decisiones durante la historia.

La tercera parte se enfoca en la sincera e inocente amistad entre Minato y un compañero de su clase, Yori (Hinata Hiiragi); ambos se sienten más libres cuando están con el otro y pueden ser ellos mismos sin miedo a juicios. Pero todo esto sucede fuera del ambiente escolar, ya que dentro de él, Minato es problemático y trata a Yori de una manera más fría. Las actuaciones de Kurokawa y Hiiragi forman el corazón de Monster, pues sus personalidades son tan diferentes que se complementan para ayudarle al otro a ver la vida de otra forma.

La amistad de Minato y Yori recuerda un poco a Close; ambas cintas presentan amistades muy íntimas que, al ser mal vistas por la sociedad, provocan un cambio repentino en el comportamiento de un personaje con el otro. Pero a diferencia de la cinta de Dhont, Monster no recurre a la manipulación emocional, pues forma a sus personajes con tanta profundidad que no necesita depender de una tragedia gratuita.

Hay una pregunta que se encuentra presente en la cinta: ¿quién es el monstruo? ¿Es la burocracia escolar que no hace nada para mejorar la situación? ¿Es la complicidad entre los compañeros de clase que presencian el comportamiento errático de Minato y no dicen nada? Por miedo a ser juzgados o rechazados, no es inusual que, tanto niños como adultos, no contemos toda la verdad sobre una situación complicada, más bien solo liberamos ciertos detalles, los suficientes para protegernos o a nuestros seres queridos. Tal vez el “monstruo” que tanto mencionan es la falta de información, es no tener todos los pormenores que nos ayuden a decidir si algo está bien o mal.

Kore-eda es un director completamente compasivo, lo hemos visto con Shoplifters, una película sobre una familia no sanguínea que roba para poder sobrevivir, y con Broker, que cuenta la búsqueda de un hogar para un recién nacido. En Monster se encuentra compasión en darle la misma importancia a cada personaje, ya que si la historia solo hubiera cubierto una perspectiva, nombraríamos fácilmente a los presuntos culpables. En este caso, la cinta demuestra tres puntos de vista que componen toda la verdad y presenta su complejidad, además de las instancias en las que buscamos la felicidad a costa de omitir la historia completa. Pero Kore-eda sabe que la vida no está llena de sufrimiento: hay momentos cómicos que alivian el estrés, así como situaciones esperanzadoras que se sienten como la calma después de la tormenta. Monster es una película que muestra lo necesario e importante de saber todas las perspectivas, para así superar problemas presentados en nuestras vidas.

“Monster” forma parte de la 74 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional y se estrenará en cines mexicanos el 7 de diciembre a través de Tulip Pictures.