¿Sabías que en Canadá existió un show televisivo para niños llamado Mr. Dressup que estuvo al aire por casi 30 años y tuvo alrededor de 4000 episodios? Si, como yo, no tenías idea, Mr. Dressup: La magia de la fantasía (o Mr. Dressup: The Magic of Make-Believe) es una buena forma de conocer más sobre este programa y su icónico presentador, Ernie Coombs. Sin embargo, si ya eras fan del personaje, este documental del director Robert McCallum probablemente no te enseñe nada que no puedas encontrar en internet.

La película es un recuento de la vida de Coombs, una especie de Mr. Rogers canadiense que es amado por muchas generaciones. Desde su nacimiento y su amistad con el propio Rogers, hasta su retiro y posterior muerte, el documental nos presenta entrevistas, material de archivo y mucha nostalgia.

En un inicio, parece que McCallum va a alejarse de la típica estructura cronológica con testimonios y fragmentos del programa de Coombs: se muestra a un equipo de decoradores que reconstruyen el set del show y aparecen Casey y Finnegan, las tiernas marionetas que acompañaban al protagonista en cada capítulo. En seguida Casey rompe la cuarta pared, le habla a la audiencia como si fueran niños y empieza a contar la vida de Mr.Dressup. Este inicio es brillante, pues captura la esencia de la serie a la vez de que nos da una idea de en qué consistía su dinámica. Lastimosamente, este recurso no es usado de nuevo hasta el final, y la voz de Casey es rápidamente sustituida por la de un entrevistado.

El director, en lugar de tratar de captar lo que hizo a Coombs tan especial, se conforma con un acercamiento convencional similar al de muchos otros documentales biográficos, como Hallelujah: Leonard Cohen, a Journey, a Song o Julia, en los cuales se muestra la vida del personaje de inicio a fin y se complementan los momentos dramáticos con música conmovedora, muchas lágrimas y fragmentos de sus logros. Si bien esto da como resultado homenajes muy bonitos, falla en transmitir quiénes eran estas personas más allá de lo que todos ya conocen: los glorifica como si fueran santos, el documental se convierte en una especie de monumento más que en una verdadera exploración de su personalidad.

Comparemos esto con otros trabajos como Moonage Daydream, que crea una experiencia audiovisual que captura la creatividad y rebeldía de David Bowie sin detenerse en cuándo nació o cada punto de su vida, o All the Beauty and the Bloodshed, cuya magnífica estructura anacrónica y resignificado del trabajo de la artista Nan Goldin resultan en una magnífica obra de arte político. Había muchos caminos que McCallum podía tomar, pero se conforma con apelar a las lágrimas mediante la nostalgia, aunque lo hace muy bien (mentiría si dijera que no lloré un par de veces).

Mr. Dressup: La magia de la fantasía es un adorable aunque superficial documental que funciona bien como un primer acercamiento para quienes no sepan nada sobre Ernie Coombs y su programa de televisión. Su gran logro radica en conmover incluso a quienes no hayan crecido con el show, aunque es inevitable no ver todas las oportunidades perdidas para contar una historia que reflejara mejor quién era este hombre.

“Mr. Dressup: La magia de la fantasía” o “Mr. Dressup: The Magic of Make-Believe” ganó el TIFF People’s Choice Documentary Award 202 y está disponible en Prime Video.