Cuando somos niños tendemos a utilizar nuestra imaginación para crear juegos y mundos fantásticos a través de los cuales llegamos a procesar ciertos eventos de nuestra vida que pueden llegar a ser difíciles de entender. El director Benoît Chieux comprende esto e intenta trasladarlo al cine en Sirocco and the Kingdom of the Winds, una cinta animada con una historia ya conocida pero visuales impactantes.

Juliette (Loïse Charpentier) y Carmen (Maryne Bertieaux) son dos hermanas que van a pasar el fin de semana en casa de su vecina Agnès (Géraldine Asselin), conocida escritora de la serie de libros infantiles El Reino de los Vientos. Una tarde, tras terminar de escribir la nueva entrega de la saga, Agnès se recuesta a descansar mientras las niñas son absorbidas al interior de los libros; perdidas en un reino extraño, Juliette y Carmen deben encontrar al temible Mago Sirocco (Pierre Lognay) para encontrar el camino de regreso a casa.

A nivel narrativo la película es bastante simple e incluso llega a sentirse derivativa. El guion de Alain Gagnol y Benoît Chieux toma inspiración de El Mago de Oz, El Viaje de Chihiro o El Increíble Castillo Vagabundo para construir una historia sobre dos hermanas aprendiendo a trabajar juntas mientras recorren un mundo de fantasía. En ningún momento sientes que las protagonistas corren peligro y tampoco aprenden una valiosa lección. El Mago Sirocco o la cantante Selma (Aurélie Konaté) son personajes interesantes pero desgraciadamente la película no profundiza demasiado en ellos, existen para ayudar a las hermanas a volver a casa pero nada más.

El fuerte de Sirocco and the Kingdom of the Winds es su impactante apartado visual que puede dividirse con facilidad en dos: la realidad y el mundo fantástico. La casa de Agnès y su estudio son ricos en detalles y parecieran salidos de una historieta dibujada por Hergé. El Reino de los Vientos, por otro lado, está lleno de imágenes psicodélicas, formas geométricas y personajes extraños; en muchos sentidos, el reino mágico recuerda inmediatamente a lo ya visto en cintas de Studio Ghibli; esto no es coincidencia, ya que las películas del estudio nipón fueron estudiadas por la producción de Sirocco para poder plasmar con realismo a uno de los personajes principales: el viento. El Mago Sirocco y los demás personajes de fantasía parecen dibujados por niños, están llenos de colores y formas extrañas, lo cual nos brinda la sensación de estar sumergidos en una fantasía infantil.

El score de Pablo Pico (Marona’s Fantastic Tale) es digno de mencionarse pues, por momentos, toma el protagonismo de muchas de las escenas. Una vez dentro del mundo mágico, y después de huir de una boda forzada, las niñas recorren grandes distancias volando acompañadas de Selma. Durante todas estas secuencias, el score de Pico se convierte en el protagonista y transmite una sensación de belleza y epicidad indescriptible que te vende por completo la película y te recuerda a otras cintas de fantasía como, por ejemplo, Leyenda o Excalibur.

Sirocco and the Kingdom of the Winds no es la película más original del mundo, pero su animación, el diseño de personajes y los apartados visuales te dejan con la boca abierta. Cada una de las secuencias de vuelo son impactantes por la escala de los planos y los movimientos del viento; la cereza del pastel es el score de Pablo Pico que sin duda te transporta fuera de este mundo.

“Sirocco and the Kingdom of the Winds” ganó el Premio de la Audiencia en el Festival Annecy 2023 y tendrá su premiere estadounidense en el Festival Animation First 2024.