Godzilla es, probablemente, el kaiju más famoso del mundo. Desde su primera aparición en 1954 se convirtió en un ícono, inició una oleada de filmes sobre monstruos gigantes y se ha mantenido en el imaginario de las personas gracias a la constante evolución del concepto. En 2024 cumplirá 70 años de existencia y para celebrarlo llega a los cines Godzilla Minus One, cinta escrita y dirigida por Takashi Yamazaki (Lupin III: The First) que regresa a los orígenes del personaje y nos presenta una versión más salvaje del monstruo.

Koichi Shikishima (Ryunosuke Kamiki) es un kamikaze que falló en cumplir su misión durante la Segunda Guerra Mundial. Al volver a Tokio encuentra la ciudad destruida por los bombardeos, su familia está muerta y forma una relación poco común con Noriko (Minami Hamabe), quien también lo ha perdido todo, y Akiko (Saki Nakatani), una bebé. Shikishima busca trabajo para intentar sobrevivir en el Japón de la posguerra, sin embargo la llegada de Godzilla, una feroz criatura de las profundidades del mar, reaviva las heridas y traumas del joven piloto.

Godzilla nació como una forma de representar el miedo a la energía nuclear, específicamente el terror a la bomba atómica, y la película original de Ishirō Honda explora ese miedo colectivo de la sociedad japonesa pero también hace un comentario a la responsabilidad de la comunidad científica sobre sus creaciones. A partir de esa primera cinta, el personaje ha servido para criticar otros aspectos de Japón o sus gobernantes y Godzilla Minus One no es la excepción.

Yamazaki explora el trauma de Japón tras perder la guerra. Nos presenta una sociedad abandonada que culpa directamente al gobierno del fracaso de una guerra cuyo resultado prometía mejorar su calidad de vida, por eso, ante la llegada del monstruo, vemos unirse a la gente. La solidaridad y la unión son la verdadera fuerza de Japón, no su ejército ni el gobierno o la ayuda de potencias extranjeras. El guion logra equilibrar la historia íntima y personal de Shikishima con la batalla a gran escala contra Godzilla y a lo largo de la cinta el director utiliza ambas tramas para mostrar ejemplos de la unión de la sociedad japonesa.

Ryunosuke Kamiki (Your Name) muestra de forma extraordinaria el miedo de Shikishima: constantemente lo vemos dudar y recordar esos momentos donde el miedo paralizó su cuerpo; el personaje vive atormentado por los errores de su pasado y es incapaz de hacerles frente, está roto y busca redención en el combate contra el monstruo. Minami Hamabe (Shin Kamen Rider), por otro lado, complementa a Kamiki al entregar un personaje fuerte y decidido que constantemente busca salir adelante. Ambos sirven para mostrar la dualidad en los ánimos de las personas en Japón tras la guerra.

El otro gran protagonista de la cinta es Godzilla y aquí podemos ver una de las versiones más fieras y salvajes de la criatura. Desde el inicio Yamazaki plantea al monstruo como una fuerza destructiva que representa el miedo y el fracaso de Japón en el conflicto bélico, y por ello decide no ocultarlo, sino que desarrolla casi todos sus ataques a plena luz del día. El director pone un énfasis importante en el poder destructivo del aliento atómico de Godzilla: no se trata solamente de un rayo de calor que incinera edificios o un superpoder para verse más intimidante en la pantalla, aquí un solo disparo deja consecuencias devastadoras. Yamazaki juega con las expectativas de la audiencia en las secuencias donde Godzilla utiliza esta habilidad: sabe que estamos esperando ver al monstruo en acción y por lo mismo construye la tensión a partir del diseño sonoro, después viene un silencio aterrador y finalmente el poderoso disparo con el cual aniquila parte del Distrito de Ginza. El resultado de esta escena nos deja fríos ante tal nivel de destrucción, probablemente el mayor visto en una película del personaje.

Al ser la película que celebra los 70 años del kaiju, Godzilla Minus One tiene referencias puntuales a la película de Honda sin caer en la nostalgia o abusar del recurso. Las referencias van desde comenzar la historia en la Isla de Odo, utilizar el score del filme del 54 (un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando por fin escuchamos el tema original de Godzilla compuesto por Akira Ifukube), el plan de los científicos para detener al monstruo y escenas que recuerdan a Godzilla caminando sobre las maquetas usadas en las cintas de la Era Showa: son momentos con los cuales los acérrimos fanáticos del monstruo seguro se sentirán satisfechos.

Godzilla Minus One no es una película perfecta, tiene varias conveniencias narrativas y por momentos sus personajes parecen tener todo a su favor gracias al poder del guion, sin embargo se trata de una grandiosa celebración del kaiju más famoso de la historia forjada a partir de una cinta emotiva y entretenida que rinde homenaje a su pasado mientras nos lleva a lugares nuevos al presentarnos un Godzilla brutal y niveles de destrucción nunca antes vistos en la franquicia. Takashi Yamazaki entrega un blockbuster clásico y emocionante mezclado con un mensaje de solidaridad para enfrentar nuestros demonios internos; el pasado puede haber sido horrible, pero con ayuda de los demás podemos construir un futuro brillante.

“Godzilla Minus One” llegará a cines mexicanos el 28 de diciembre.