Diana Nyad (Annette Bening) es una reportera, escritora y nadadora de larga distancia. Después de celebrar su sexagésimo cumpleaños junto a su mejor amiga Bonnie Stoll (Jodie Foster), Diana se obsesiona con la idea de retomar su carrera como nadadora con una proeza considerada imposible: nadar los 164 km que separan La Habana de Florida. Su inspiradora historia, su entrenamiento, sus fallos e intentos por conseguir su ansiado sueño son relatados en Nyad, el primer largometraje de ficción de los realizadores E. Chai Vasarhelyi y Jimmy Chin.

La pareja de documentalistas responsables del ganador del Oscar a Mejor Documental Free Solo y el extraordinario The Rescue, tienen un amor particular por las historias donde lo imposible se vuelve posible: hazañas de personas llenas de un inmenso valor y que llevaron las capacidades humanas a límites insospechados. Nyad no es ajena a ninguna de estas temáticas, sin embargo batalla mucho para encontrar un equilibrio entre el relato de Diana y los intereses de sus directores.

El guion, escrito por Julia Cox y adaptado del propio libro de Diana Nyad, es problemático y no sabe bien en qué se quiere enfocar: ¿busca contarnos la historia de una mujer de más de sesenta años logrando lo imposible? ¿Quiere explorar los traumas y heridas personales de una deportista de alto rendimiento y cómo logra sobreponerse a su pasado? Es difícil saberlo, estas ideas se mezclan constantemente junto con la mirada documental de los realizadores quienes añaden a su narrativa de ficción pietaje, entrevistas, audios y demás recursos reales de las proezas de Diana a lo largo de toda la película. 

Annette Bening (Muerte en el Nilo) se entrega por completo a su caracterización de Diana Nyad con una interpretación compleja a nivel físico y psicológico: al principio se nos plantea como una mujer en busca de cumplir su sueño imposible, esto nos llena de inspiración y queremos verla triunfar pero, conforme avanza el metraje, deja salir la personalidad obsesiva y egocéntrica de la nadadora, trata mal a sus compañeros e inclusive arriesga sus vidas. Se trata de un personaje al cual es difícil querer y seguir, sin embargo la disciplina y pasión que transmite Beninig nos invita a continuar el viaje.

Quien se roba completamente la película es Jodie Foster (The Mauritanian) como Bonnie Stoll. Su papel también es demandante, no por una cuestión física sino emocional: ella debe cargar con muchísimos sentimientos que transmite de forma extraordinaria a través de su interpretación. Cuando Diana está batallando por continuar el recorrido y no morir en el intento podemos ver una preocupación y miedo real en el rostro de Foster. Ella es el corazón de la película, su personaje es enérgico, optimista y continuamente inspira al resto de los personajes a apoyar a Diana. 

La dirección de E. Chai Vasarhelyi y Jimmy Chin es inconstante y brilla solamente en momentos específicos, entre ellos las secuencias de nado protagonizadas por Diana donde mezclan recursos del documental con los del cine de ficción. Esas escenas se sienten dinámicas, frescas y emocionantes. Por otro lado, los momentos con mucho diálogo e interacción de personajes son bastante planas y no tienen buen ritmo, además durante los momentos más emotivos del filme buscan manipular a la audiencia a través del score de Alexandre Desplat (Asteroid City).

Nyad es una cinta que busca inspirarnos a llegar más lejos a través de las grandes interpretaciones de sus dos protagonistas, sin embargo la dirección es inconsistente y cae en varias convenciones del género. Tal vez el recorrido realizado por Diana Nyad sea controversial, pero sin duda la película nos invita a cumplir nuestros sueños imposibles, a no rendirnos jamás y seguir intentando hasta conseguir nuestros objetivos. 

“Nyad” ya se encuentra disponible en Netflix.

Imagen cortesía de Netflix.