La animación, erróneamente, es vista como un género para entretener a los niños y darles pequeñas enseñanzas mientras se divierten con los dibujitos. En años recientes, varios realizadores han demostrado el potencial del medio, tanto en su forma como en su contenido y lo han llevado a nuevos horizontes. Por desgracia, Telma la unicornio (Thelma the Unicorn), de los directores Jared Hess (Nacho libre) y Lynn Wang, no es una de estas propuestas innovadoras, pues más bien regresa a las moralejas y los colores brillantes.

Telma (voz de Brittany Howard) es una poni con el sueño de convertirse en una gran cantante junto a sus amigos Otis (Will Forte) y Reggie (Jon Heder), pero debido a su apariencia física, nadie les quiere dar una oportunidad. Las cosas cambian cuando, tras un accidente, la poni termina con la apariencia de un unicornio, esto la lleva a adquirir el estatus de celebridad de las redes sociales y, posteriormente, encontrar la oportunidad para despegar su carrera musical, sin embargo, Telma pronto aprende que el camino fácil no siempre es el mejor.

El guion de Telma la unicornio es muy derivativo y básico: se trata de la típica historia de ser tu mismo y no dejar que el mundo te diga lo contrario; ni las apariencias ni tu lugar de procedencia definen quién eres. Esta moraleja es importante para el público infantil pero la cinta no la presenta de una forma original o distintiva, como sí hacen, por ejemplo Tortugas Ninja: Caos Mutante o Nimona. Desde el inicio los personajes secundarios le repiten a Telma “debes ser tu misma”, “muéstrate como eres en realidad” y se utilizan los montajes musicales para mostrar el mundo superficial y solitario de la fama comparado con la calidez de los amigos que dejó atrás; todos estos recursos no son nuevos y la película los sigue como si fueran un manual. 

Por otro lado, la cinta también quiere hacer una crítica a la industria musical a través de estereotipos y clichés: el representante de Telma, Vic Diamond (Jemaine Clement), es malvado, avaricioso y solamente busca explotarla; los otros cantantes son superficiales y solamente quieren ser más famosos y millonarios a costa de los demás. Nada de esto se siente novedoso y puede llegar a resultar cansado para el espectador.

El mundo de Telma es bastante extraño: sin explicación vemos que los humanos y los animales conviven en armonía; estos últimos hablan, comparten empleos, pasatiempos y forman parte de la industria del entretenimiento. Esto se siente raro pues los guionistas jamás intentan justificarlo y no hay reglas claras: burros, ponis, moscas, osos y hasta narvales desfilan por la pantalla pero no están antropomorfizados, lo cual me hizo levantar la ceja cuando un burro se pone a tocar la guitarra o cuando Telma escribe en su cuaderno y lo sostiene sin tener dedos. Nunca terminamos de entender las dinámicas entre humanos y animales, sobre todo después de ver a la narval siendo alimentada con pescado.

El diseño de los animales está estilizado e incorpora ciertos rasgos para volverlos únicos. Telma, por ejemplo, tiene un cabello rizado con mucha personalidad que la hace destacar tanto cuando es un poni como cuando se “transforma” en unicornio. Otis tiene patillas y Reggie es una mata de pelos andante con dientes salidos. Los personajes humanos, por otra parte, tienen diseños muy extraños, de cierta forma los artistas les dieron formas exageradas y caricaturescas pero en general lucen bastante extraños y uno no termina de acostumbrarse a ellos.

La película también cuenta con varios números musicales de distintos géneros a cargo de la protagonista en los cuales brilla el talento vocal de Brittany Howard, quien solamente con su voz transmite todas las emociones de la pequeña Telma; desgraciadamente ninguna de las canciones es memorable o tiene un momento musical impactante. Las canciones están bien integradas a la trama de la cinta y la hacen avanzar, pero cuando comienzan los créditos no podemos recordar ninguna de ellas.

Telma la unicornio es una cinta animada para entretener a los niños con sus colores brillantes y chistes recurrentes. Con una premisa básica sobre ser fiel a ti mismo y nunca tomar el camino fácil, la película nos presenta varios personajes con diseños interesantes, tanto para bien como para mal, y números musicales olvidables. Puede no ser la mejor propuesta dentro del catálogo de Netflix en cuestiones de animación pero sirve para pasar el rato con los sobrinos un domingo en la tarde.

“Telma la unicornio” ya está disponible en Netflix.