Las distopías han formado parte de la historia del cine desde los comienzos del expresionismo alemán y evolucionan constantemente gracias a la amplia gama de posibles resultados negativos que aparecen en el horizonte del futuro de la humanidad. Daniel Kaluuya, actor reconocido por cintas como ¡Nop! o Judas y el Mesías Negro (por la cual obtuvo el Oscar a Mejor Actor de Reparto) nos muestra su particular y desalentadora visión del futuro en The Kitchen, película en la que debuta como director junto a Kibwe Tavares.

The Kitchen es un asentamiento irregular ubicado en el Londres del futuro. En el lugar conviven personas de distintas culturas, razas y nacionalidades, sin embargo, el gobierno presiona constantemente a los habitantes de la comunidad para dejar sus hogares, derrumbar todo y construir sobre el terreno lujosos edificios de departamentos para las clases acomodadas de la ciudad. Izi (Kano), vive en The Kitchen y sueña constantemente con reunir el dinero suficiente para comprar su propia vivienda; cuando está por lograrlo se topa con Benji (Jedaiah Bannerman), un chico con conexiones a su pasado que perdió a su madre recientemente.

El guion, escrito por el mismo Kaluuya junto a Joe Murtagh, utiliza las formas de una distopía futurista solamente como telón de fondo para hablar de la pérdida, el duelo, la paternidad, la división de clases sociales o la brutalidad policiaca; desgraciadamente los guionistas no logran equilibrar bien todas las temáticas que quieren tratar dentro de la narrativa de la cinta y eso genera inconsistencias en el ritmo de la película: por momentos las secuencias fluyen y los arcos de los personajes avanzan pero de golpe todo se detiene y se vuelve reiterativo.

La dirección de Daniel Kaluuya y Kibwe Tavares brilla en los momentos más íntimos entre Izi y Benji, pues construyen cada una de sus interacciones con cuidado y se enfocan el tiempo suficiente en cada uno para desarrollarlos, generar un vínculo entre ellos y lograr que los espectadores nos interesemos por su relación, sin embargo las escenas encaminadas a la acción, el suspenso y al desarrollo del mundo futurista se sienten planas, son caóticas y confusas.

El corazón de la cinta son las interpretaciones de Kano (Tower Block) y Jedaiah Bannerman, quien debuta por primera vez en una película. Ambos son personajes complejos e incompletos, solitarios y un poco rotos que encuentran un poco de consuelo y compañía en el otro, sin embargo temen abrirse y entrar en confianza. Tanto Kano como Jedaiah entregan actuaciones contenidas: no hay un gran monólogo, muchos gritos o una explosión de sentimientos, sino que ambos son sutiles y traducen la relación entre sus personajes y el florecimiento de sus emociones en acciones sutiles: miradas de complicidad y de nostalgia, o masticar con furia un desayuno. Kaluuya y Tavares saben aprovechar el talento de sus actores y dejan correr la cámara para capturar toda la esencia de sus interpretaciones.

El apartado visual es uno de los aspectos más interesantes de la cinta: las películas distópicas tienden a utilizar colores poco saturados, grises opacos y edificios con la apariencia de bloques de concreto gigantes (similar a lo visto en la entrega más reciente de Los Juegos del Hambre), sin embargo The Kitchen nos presenta un mundo que no ha perdido del todo el color: constantemente vemos anuncios neon, motocicletas rojas, graffitis en colores vivos, el cielo sobre los mercados de comida de la comunidad no está lleno de nubes e incluso los edificios del asentamiento son de color azul claro. Estos detalles, que ofrecen algo nuevo a lo espectadores, nos permiten ver un mundo vivo y en constante movimiento.

The Kitchen es un debut de dirección inconsistente por parte de Daniel Kaluuya: por un lado logra darle un giro refrescante al subgénero de las distopías y explota las grandes actuaciones de sus dos protagonistas, pero por otra parte intenta hablar de todos los temas que le interesan al mismo tiempo y satura al espectador. Tal vez lo más impactante es lo cercano que se siente el futuro propuesto por la cinta: sin espacio, sin agua y sin comida.

“The Kitchen” ganó Mejor Diseño de Producción y Mejores Efectos en los British Independent Film Awards 2023 y ya está disponible en Netflix.