En los últimos años, pocas cosas en el mundo del cine han producido tanta emoción y alegría como “RRR”, filme épico histórico dirigido por S. S. Rajamouli que hizo olas en su natal India para luego convertirse en la sensación de Occidente. Entre increíbles batallas, un fenomenal bromance, una satisfactoria retórica anticolonialista y exageradísimas escenas de acción, una canción fue clave para ayudar a popularizar “RRR” y convertirla en un éxito viral de este lado del charco: “Naatu Naatu”, un número musical tan espectacular y bien ejecutado que pone en vergüenza a la gran mayoría de musicales hollywoodenses. 

El mayor responsable de esta joya musical es M. M. Keeravani, galardonado compositor que ha trabajado en más de cien películas, incluyendo la filmografía completa (12 filmes) de Rajamouli, quien es también su primo. Como gran muestra de la calidad y la euforia alrededor de “Naatu Naatu”, recientemente M. M. Keeravani obtuvo el Globo de Oro a Mejor Canción Original, convirtiéndose en el primer indio en lograrlo. Y va por más: la canción es finalista al Oscar.

A pesar de los éxitos, M. M. Keeravani mantiene la humildad e insiste en destacar el trabajo en equipo que ayudó a darle vida a “Naatu Naatu”. “No solo es la canción. La escena, lo que ocurre antes de la escena, la intimidación que deriva en el proceso de presentar la canción, todo eso hace una enorme diferencia”, nos contó M. M Keeravani en una entrevista en compañía de Geek Vibes Nation y Screen Fish Online. “‘Naatu Naatu’ ha dejado a la audiencia asombrada, pero no se trata solo de la canción, la melodía o las palabras. Puedes escuchar la canción como audio, en un CD o MP3, pero cuando la ves en la película, eso hace tremenda diferencia. La canción tiene energía y una coreografía maravillosa, todo junto te transporta a otro mundo. ”

En el proceso para componer “Naatu Naatu” también estuvo involucrado el liricista Chandrabose y, por supuesto, Rajamouli. “Nos explicó la escena de la canción y los requerimientos: debe ser rápida, el beat debe tener mucha energía y las letras deben hablar sobre celebrar la vida y enorgullecerse. Basándose en eso, Chandrabose compuso la letra y yo la melodía. Jeevan Babu y Siddharth programaron la canción en Logic Pro. Mi hijo, Kaala Bhairava, hizo los arreglos de la canción y además prestó su voz. Entonces, esto fue un gran esfuerzo de trabajo en equipo. Una vez que la canción estuvo lista, se entregó a Rajamouli para el rodaje en Ucrania con los pasos coreografiados por Prem Rakshith.”

Dentro de este proceso, por supuesto, el trabajo en conjunto con S. S. Rajamouli cobra enorme importancia. “Una vez que construyas una relación con un director en particular, podrás saber lo que le gusta y lo que no le gusta. ¿Cuáles son sus fortalezas y cuáles sus debilidades? Una vez que los conozcas, te resultará fácil seguir adelante con la composición”, dijo el ganador del Golden Globe. “Una vez que estés acostumbrado a un director en particular, te resultará fácil navegar con él y entregar buenos productos de acuerdo con sus requisitos”.

La canción ha trascendido barreras de idioma y cultura para causar furor en muchos lugares alrededor del planeta. Y esto es, de acuerdo a Keeravani, en gran parte gracias al poder duradero que tiene la música. 

“La diferencia entre imágenes y sonido es como ir a un palacio. A primera vista, el palacio, es increíble: estás asombrado con su riqueza, inmensidad y grandeza. Luego vas allí al día siguiente y ya estás acostumbrado a esa grandeza. Te lo tomas con calma, no hay más asombro, vas allí casualmente, al igual que vas a tu casa o tu oficina… el impacto de lo visual se va reduciendo día a día”, explicó Keeravani. “Por el contrario, tenemos el valor de una canción. Su poder crece en ti… la escuchas 10 veces y te engancha. Se vuelve parte de ti, gana un Globo de Oro, se convierte en un fenómeno. Ahí está la diferencia entre el aspecto sonoro y visual. Tus ojos se asombran inmediatamente con una hermosa vista pero luego se lo toman con calma. Cuando tus oídos captan una canción, y suena y suena y suena, te persigue. Se convierte en una parte de ti y jamás te deja”.

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“RRR” | Cortesía de Accolade PR

Para poder crear estos pequeños fenómenos musicales, Keeravani tiene su propio proceso, uno que incluye técnicas de meditación. “Aunque oficialmente no soy pianista, mi instrumento favorito es el piano. No aprendí música occidental, así que aprendí música carnática india. Notación de pentagrama, “do, re, mi, fa, so, la, ti, do” y todas esas cosas, no soy muy bueno en eso. Sin embargo, el piano es un instrumento amigable para mí. Normalmente, mi escala favorita es Do mayor, así que empiezo con Do mayor y hago una meditación sobre las teclas. Me da paz”, explicó Keeravani. “Entonces, algo que yo esté buscando componer para una situación particular me viene a la mente y surge una idea. Es una reacción química, no puedo explicarlo. Surge una melodía e intento simularla en el piano con mis dedos, y lentamente la llevo a una nueva etapa donde tengo otros instrumentos, y le doy cuerpo y fuerza a la melodía”.

Otro elemento importante de “Naatu Naatu”, así como otras canciones de “RRR” como “Etthara Jenda”, es el uso de coros para agregar impacto. “La voz humana es muy poderosa”, dijo Keeravani. “Muchas voces que dicen lo mismo le dan poder a una cosa. Eso pasa aquí. Diez o veinte personas cantando lo mismo le da un inmenso poder a la canción, más poderoso que timbales o cualquier instrumento.”

“Naatu Naatu” todavía tiene mucho camino por recorrer para asegurar la victoria en los Oscar, pero por lo pronto ya ayudó a poner a M. M. Keeravani y S. S. Rajamouli en el mapa, a llevarle muchas alegrías a la India y a recordarle a audiencias occidentales que el cine indio es de altísima calidad.

“RRR” se encuentra disponible en Netflix. La canción “Naatu Naatu” es finalista al Oscar de Mejor Canción Original 2023 y obtuvo el Globo de Oro y el Critics’ Choice 2023.